Lucius es un niño pequeño de seis años, antipático y sin expresiones faciales. Parece incluso estar mudo. Pero bajo esa fachada, esconde un desafío adicional para los psicólogos infantiles de los 70: es el hijo del mismísimo Satanás.
Shiver Games, una desarrolladora con sede en Helsinki, ha creado un juego de puzles que debería hacer las delicias de los amantes de las películas de terror antiguas. La profecía, El exorcista e incluso El resplandor son obras que han influenciado notablemente esta aventura, en la que un pequeño niño satánico asesina, uno a uno, a los habitantes de la majestuosa mansión de sus padres.
El argumento es, básicamente, La profecía. Lucius nace el seis de junio de 1966 en el seno de la familia de un político, incluyendo a un abuelo aparentemente excéntrico. Cuando Lucius cumple los seis años, su verdadero padre, Lucifer, se le aparece en un sueño y le ordena matar. Como digno hijo de su padre, Lucius se pone manos a la obra.
Si existe un juego capaz de hacer enfadar a los cristianos más conservadores, sin duda es este. El concepto básico es deliciosamente enrevesado y nos presenta la única perspectiva posible para ofrecer una experiencia terrorífica que gire en torno a un temible niño.
Pese a todo, tal y como suele ocurrir con las producciones independientes, el producto final no consigue estar a la altura de la idea en la que se basa. Aunque da gusto ver esa mansión, tan de los 70, y aunque el diseño visual es fiel a las películas que han inspirado el juego, los gráficos son un tanto clínicos y estériles. Los personajes convencen en las secuencias de vídeo, pero en el propio juego son demasiado robóticos.


La música sigue las mismas directrices de fidelidad a los originales, pero no tarda mucho en hacerse repetitiva, y los acordes intensos acabarán con los nervios de un jugador frustrado que esté intentando encontrar la solución a un puzle especialmente complicado. Los personajes también se repiten a menudo, a veces de formas que rompen la atmósfera; eso sí, aunque sin alardes, el doblaje está bien.
Los puzles de Lucius son bastante sencillos y de una única solución. El jugador no tiene ningún tipo de libertad en este pequeño juego de asesinatos, y debe acabar con sus objetivos en un orden específico y de formas muy concretas, usando objetos determinados.
Por supuesto, es fácil comprender por qué los métodos para resolver los puzles se han fijado de antemano, ya que es la única forma en que un pequeño estudio puede crear escenas de gran dramatismo sin sacrificar gran cantidad de recursos en busca de alternativas. Pese a todo, me tope con algunas situaciones, sobre todo al final del juego, donde intentaba hacer lo correcto con los objetos equivocados; dichos objetos hubiesen servido perfectamente para cumplir la tarea en cuestión en una situación real pero, simplemente, no estaban asignados como los objetos correctos para el juego. No habría estado de más tener alguna opción adicional.
Además, querría destacar que en nueve de cada diez casos un juego de puzles debería haberse limitado a su género sin adentrarse en el territorio de la acción. Lucius comete este mismo error y sus mecánicas no están preparadas para ello, ofreciendo una experiencia realmente frustrante.
Así que aunque Lucius es un juego muy atmosférico que rinde homenaje a las películas de terror de los 70, sus limitados recursos se hacen bastante evidentes. Pese a todo, me inclinaría a recomendárselo a los amantes del género, gracias a su concepto muy poco habitual y a su historia. Shiver Games es un nuevo y prometedor estudio, pero necesitará un pequeño empujón adicional a sus ideas para llegar a producir títulos que consigan estar a la altura de sus ambiciones.


Notas adicionales
- Gráficos
- 7 / 10
- Sonido
- 7 / 10
- Jugabilidad
- 6 / 10
- Duración
- 5 / 10