Skip to main content
Análisis Mario Tennis Fever

Análisis de Mario Tennis Fever

El último saque de Mario en la pista de tenis ofrece una diversión fugaz, pero no impresiona tanto como sus otras aventuras deportivas.
Alex Hopley Actualizado 20 mayo 2026

Puede que el más cardinal de mis muchos pecados como jugador y periodista de videojuegos sea que mi familiaridad con Super Mario era -al menos hasta hace poco- bastante escasa. Había jugado a algunos de los éxitos, pero sólo en el último año, más o menos, me puse a ver al fontanero fuera de sus lugares habituales. Jugué al rompecabezas Mario vs. Donkey Kong, al remake RPG ridículamente divertido Paper Mario: La puerta milenaria, y recientemente he estado golpeando pelotas de tenis tan fuerte como he podido en Mario Tennis Fever, que por desgracia es el spin-off de Mario que menos he disfrutado en los últimos años.

Mario Tennis Fever sigue siendo divertido, no me malinterpretes, pero no estoy seguro de que valga 60 £ de diversión. Son muchas luces, sin mucha sustancia por debajo. Desde el primer menú principal y el tutorial, te reciben unos efectos visuales coloridos e impresionantes que realmente brillan en Nintendo Switch 2, tanto si juegas en portátil como en el televisor. Mario, Luigi, Daisy, Peach, Toad, Donkey Kong, Bowser y todos los demás personajes de esta cada vez mayor lista tienen un aspecto estupendo, y la gran variedad de pistas proporciona aún más atractivo visual. No estamos hablando de un aspecto que vaya a reemplazar tu visión de la realidad, pero está claro que a estas alturas Nintendo domina por completo su aspecto de Mario, reforzado además por las prestaciones que ofrece la Nintendo Switch 2.

Hay mucho que ofrecer en Mario Tennis Fever. Después de jugar al breve tutorial inicial (o no si eres un profesional), puedes lanzarte directamente a jugar partidos de tenis con amigos y familiares, participar en un torneo para poner a prueba tu habilidad contra la CPU, jugar como quieras con las reglas personalizadas, desafiarte a ti mismo con la Torre de los Retos o aventurarte a través de la historia más bien superficial del juego en el Modo Historia. Me lancé directamente a este último modo, con la esperanza de comprender mejor el gameplay sin limitarme a jugar partido tras partido.

Desgraciadamente, tras una impresionante cinemática, el Modo Historia me pareció bastante deficiente. Está inexplicablemente dividido en dos mitades, una de las cuales es insufrible, ya que te ves obligado a repetir tutorial tras tutorial, con algunos minijuegos de prueba y partidos monótonos entre medias mientras Bebé Mario y Bebé Luigi deben volver a aprender su experiencia en el tenis. La segunda mitad es mucho más entretenida, pero es tan corta gracias al tutorial tan extenso que tienes la sensación de que es más una ocurrencia tardía que una parte clave de la experiencia general de gameplay. Es una pena, en realidad, porque algunas de las ideas y niveles de la última parte del Modo Historia son muy divertidos, incluidos algunos combates contra jefes que te hacen jugar al tenis de formas interesantes, pero la dificultad de la primera mitad es tan dura que estropea el Modo Historia en general.

Una de las principales razones por las que me adentré primero en el Modo Historia fue para desbloquear todas las Raquetas Furor que pudiera. Son el aspecto central del juego en Mario Tennis Fever y, al igual que el juego en su conjunto, parece que existen principalmente para añadir una sensación de espectáculo más que de profundidad a tu gameplay. Algunas Raquetas Furor son mucho más potentes que otras, y los efectos que dejan en la pista de tenis pueden entorpecer tu disfrute de un partido en lugar de aumentarlo. ¿Por qué tengo que soportar una pista cubierta de fuego durante más de un punto? Aunque no espero un enfoque competitivo en un juego de Mario Tennis, da la sensación de que esto ni siquiera hará que un jugador ocasional disfrute mucho más del juego, ya que verás arruinada cualquier esperanza de un rally emocionante por alguien que te lance tornados y relámpagos desde su lado de la pista. Por supuesto, puedes rebotar estos efectos y utilizar tus propias Raquetas Fiebre, pero entonces tendrás una sensación de victoria inmerecida mientras tu oponente se agita por la pista debido a la ira de dios con la que le has dotado.

Las idas y venidas del tenis en Mario Tennis Fever pueden ser entretenidas, y he tenido algunos partidos en los que me he mordido las uñas, pero por desgracia el gameplay carece de un impacto real y de peso en tu juego de tenis. Hay algunos golpes aquí y allá, pero algunos juegos con el tenis como opción, en lugar de como característica principal, han resultado más emocionantes. El tenis es un poco blando, lo que sólo desaparece cuando añades el caos de las Raquetas Furor, que actúan a la vez como perjudiciales y salvadoras del gameplay en esta extraña yuxtaposición que aún no sé si me convence.

Odio parecer un gruñón amargado, sobre todo con un juego que ante todo es divertido, así que hablaré de lo que Mario Tennis Fever hace bien. Sin duda, es un gran juego de tenis para iniciarse en él si eres un jugador ocasional que busca un juego de fiesta deportivo para jugar con amigos. Mario Tennis Fever no requiere horas de tutoriales y, a pesar de su aspecto artificioso, las raquetas Furor actúan como un gran nivelador si juegas con alguien que no quiere aprender la diferencia entre los golpes de recepción y de dejada. Hay tantos personajes, raquetas y más cosas que desbloquear que tienes mucho que hacer si disfrutas lo suficiente del gameplay como para completar tus colecciones. Pero eso es mucho decir.

A pesar de todos sus defectos, el encanto de Mario Tennis Fever brilla al final. En estos spinoffs deportivos, es importante recordar que la diversión es el núcleo de la experiencia, y aunque hubo algunos detractores de ello, yo seguía volviendo una y otra vez para ver si podía enfrentarme a la última Torre de Pruebas, o simplemente para ver si podía llevar a mi protagonista Diddy Kong a las alturas del mundo de Mario Tennis. El precio puede causar algunas dudas comprensibles, pero Nintendo ha hecho todo lo posible para incluir suficiente contenido para hacerlo aceptable.

Segunda opinión

David Caballero

Estoy bastante de acuerdo con Alex en su análisis general. A nivel pormenorizado, y como jugador de todas las entregas anteriores, yo me he lanzado más ya de salida al modo online, que era mi preferido en las últimas.

Pero antes, creo entender lo que querían hacer Nintendo y Camelot aquí: ¿qué giro de tuerca les quedaba por introducir en la serie tras tantas entregas? Sin embargo, en su ímpetu creo que acercan demasiado Mario Tennis a un party game y lo alejan del genial juego de deportes arcade que llegó a ser. La primera impresión es bastante chocante: ¿qué es todo este guarreteo en la pista? ¿Por qué solo pierdo puntos por el efecto Furor del rival y no por destreza? Con el tiempo es verdad que puedes aprovechar estos poderes para ganar ventaja relativamente estratégica, pero siempre queda una extraña sensación de perversión en el aire, como si se hubieran pasado de la raya.

¿Qué gracia tiene que la pista de hielo se quede dos o tres puntos? No podemos hablar de "injusticia" en un party game, pero el estilo resulta irritante en demasiadas ocasiones. ¿Y por qué hacen a veces esa carrera scriptada persiguiendo la bola sin éxito cuando la tenían a su alcance perfectamente? Al final, queda un desequilibrio en lugar de adictivamente puñetero como cabría esperar, considerablemente roto y sucio, en ocasiones desagradable.

Y el modo historia, siempre exigido cuando Camelot fallaba a la cita, es demasiado pelmazo, con un diseño obsoleto. Se puede ser introductorio sin ser lento e infumable, y sinceramente hacer pasar por ahí a los jugadores veteranos para desbloquear todas las Raquetas Furor parece un suplicio prescindible.

Con todo, mis mayores quejas vienen del modo online. Una vez te sientas lo bastante bueno (spoiler: no lo eres), los "Partidos clasificatorios" son tu hogar y te darán una experiencia tan fluida y estable como competitiva, en la que no puedes subestimar a ningún rival, especialmente a partir del Rango A. Bien.

Lo que no entiendo es cómo funcionan tan mal los partidos no clasificatorios del "Multijugador en línea", máxime cuando decíamos que esto se acerca más al carácter casual. Aquí extrañamente hay poquísimos partidos individuales 1v1 (¿quizá todos están en los clasificatorios? Pero cabe pensar que muchos otros jugadores están en las mismas), lo que te obliga a jugar a dobles con desconocidos. Estas parejas suelen estar formadas por dos usuarios en la misma consola (hermanos, amigos, compañeros, etc), que siempre cuentan con la ventaja de la comunicación, y aun así casi siempre gano mis encuentros con un perfecto desconocido, lo que dice algo bueno del juego aunque no sea el formato que busco.

El problema central es que la búsqueda de partidas (matchmaking) es horrible, con constantes vaciados extraños, salas cerradas o imposibilidad de unirse, fallos de conexión, conexiones eternas cuando ya había emparejamiento y, por supuesto, partidos ocasionales repletos de lag. Si a esto sumas que en casual no hay penalización para los que se desconectan por rage quit, ni si quiera para los que deciden "pues me enfado y no respiro" y dejan el mando sin tocar para fastidiar cuando sirven, te retrotraen a los modos online de Wii a mediados de los 2000, hace 20 años. Es el sabor retro que menos queremos de Nintendo.

Así las cosas, Mario Tennis Fever se queda en lo que en inglés se llama un "mixed bag". Hay emoción en los partidos clasificatorios y un equilibrio relativo muy al fondo cuando dominas personajes y raquetas, pero el modo online amistoso resulta arcaico y la experiencia general no termina de ofrecer tanto disfrute y profundidad como algunas anteriores, irónicamente más sencillas. Las actividades adicionales son bienvenidas, pero la historia es un peñazo. Los gráficos son preciosos, pero la cantidad de reciclado de activos alcanza niveles de FIFA y PES... Pero al final es un party game de tenis decente, y dada la situación del género en la última década, sigue habiendo valor en él y sigue siendo tu mejor opción, aunque sea tan elitista como el deporte real. 7/10

6
Regular sobre 10 · Gamereactor España
Pros Efectos visuales vibrantes, Modos divertidos, Genial para el juego casual, Muchos personajes para desbloquear
Contras Poca profundidad, El modo Aventura es una auténtica mezcla de todo, A la jugabilidad le falta impacto, Las raquetas furor no terminan de encajar...
Nota de la red Media de 23 ediciones de Gamereactor
6,1 rango 6–7
Gamereactor Korea 6
Gamereactor 6
Gamereactor Danmark 6
Gamereactor Sverige 7
Gamereactor Norge 6
Gamereactor Suomi 7
Gamereactor Deutschland 6
Gamereactor España 6
Gamereactor France 6
Gamereactor Italia 6
Gamereactor Nederland 6
Gamereactor Portugal 6
Gamereactor Polska 6
Gamereactor Česko 6
Gamereactor Ελλάδα 6
Gamereactor Türkiye 6
Gamereactor 中国 6
Gamereactor 日本 6
Gamereactor Asia 6
Gamereactor Việt Nam 6
Gamereactor Philippines 6
Gamereactor România 6
Gamereactor عربي 6
Editor UK Alex Hopley covered the video game industry for Gamereactor, from new announcements and launches to the business behind them. He also wrote on tech, film and entertainment, and his coverage wasn't tied to any one region.
Perfil completo Autor de Gamereactor desde 2023 · 8.331 artículos publicados
6
Regular Nota de la red en 23 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Camelot Software Planning
Editor Nintendo
Fecha de lanzamiento 12 febrero 2026
Género Sports
Plataformas
Nintendo Switch 2
Por qué confiar en Gamereactor
23 Ediciones Cada una con su propia redacción y sus propias notas.
1998 Publicando desde De propiedad independiente todo este tiempo.
100% Jugado a fondo Escrito tras jugar, nunca a partir de material de prensa.
1–10 Nota de la red La nota de cada edición, promediada y a la vista.