La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha emitido una crítica rara y directa contra Donald Trump tras su ataque público al Papa León XIV, calificando los comentarios de "inaceptables".
Esta respuesta inusualmente dura pone de relieve el creciente malestar entre los dirigentes europeos tras los comentarios de Trump, en los que calificó al Papa de "terrible", así como una polémica imagen generada por IA en la que se retrataba a sí mismo en un contexto religioso.
Meloni, que ha mantenido estrechos vínculos con Trump, evitó en un principio referirse directamente a los comentarios, pero más tarde aclaró su postura en medio de la presión interna. Destacó que el papel del Papa como líder espiritual incluye el llamamiento a la paz y la condena de la guerra, lo que hace que sus críticas sean especialmente delicadas en un país predominantemente católico como Italia.
Otras personalidades italianas también se distanciaron de Trump. El viceprimer ministro Matteo Salvini dijo que atacar a una figura que aboga por la paz no era ni sensato ni útil, mientras que el ex primer ministro Matteo Renzi enmarcó la disputa en un enfrentamiento más amplio entre el poder político y la autoridad moral.
La reacción subraya cómo los comentarios de Trump han resonado más allá de Estados Unidos, complicando las relaciones incluso con líderes tradicionalmente alineados. Las críticas a un Papa tienen un peso especial en Italia, donde el Vaticano ejerce una profunda influencia cultural e histórica.