A finales de diciembre, Zangief se vistió de Santa Claus para repartir regalos (y puñetazos) entre los usuarios de Super Street Fighter IV. Los jugadores pudieron hacerse con el paquete de trajes adicionales por un módico precio, ya poseyesen la versión PlayStation 3 o Xbox 360. Sin embargo, sólo los segundos pueden fardar de sus vestimentas completamente.
La comunidad de luchadores con PS3 ha pasado las fiestas protestando porque sólo los que compran los trajes pueden ver los nuevos de los demás. Es decir, si no estás a la moda, tampoco puedes contemplar la moda de otros, de forma que si has pagado por estarlo, los desfasados te verán de igual a igual: desfasado. Ansiosos de la distinción requerida en tan glamourosas fechas, los usuarios han preguntado a Capcom. Y Capcom ya tiene respuesta: el negocio de la moda no sólo depende de ellos.
Resulta que "el DLC de los últimos trajes es contenido adicional que debe residir en las máquinas, procedente de las redes del fabricante (XBL y PSN). Cuando añades datos a un producto existente debes afrontar gastos significantes. En XBL, esos costes están cubiertos por Microsoft, de forma que esos datos se distribuyen entre todo el mundo, así que aunque no tengas los trajes, puedes verlos cuando luches con alguien porque ya recibiste los datos nuevos".
En la consola de Sony la historia cambia, el fabricante no cubre los gastos y además éstos varían según región y disponibilidad. Esta política es más complicada y costosa para Capcom, por lo que una solución rápida parece inviable. Varios usuarios sugieren que, al menos, la compañía debería incluir los datos en otros paquetes futuros para que se vayan extendiendo y se hagan algo más visibles, para que los que compren presuman y los que no envidien, al fin y al cabo centro de un negocio que Capcom también está haciendo a medias.
Capcom lanzará aún más trajes en los packs Ultra Shadaloo y Ultra Classic en los primeros meses del año.