Microsoft es aún más gigante tras marcar un nuevo récord de ingresos en el primer trimestres de sus cuentas. Cerró el T1 de 2019, hasta el 30 de septiembre de 2018, con un crecimiento del 19% hasta los 29.100 millones de dólares. Y la división de videojuegos ha tenido mucho que ver con este estirón de la cuenta de resultados, como ha quedado recogido en el informe presentado a los accionistas y a los medios.
La división Gaming, englobada a su vez en consumo personal, creció un 44% respecto al mismo trimestre del año anterior. La mayor factor citado por la compañías fueron los servicios y juegos Xbox, especialmente los de third parties, cuyos ingresos aumentaron un 36%. Sin embargo, el mayor porcentaje de subida se debió al hardware, un 96% superior al del mismo periodo de 2017. Hay que tener en cuenta una diferencia, entonces Microsoft vivía de liquidar Xbox One S a precio de saldo y ahora tiene una Xbox One X más del doble de cara con mucha salida.
Los servicios de suscripción son el otro pilar de este negocio y también han ido bien. El presidente Satya Nadella ha anunciado Xbox Game Pass para PC como muestra de su relevancia. El único dato ofrecido indica que las suscripciones a Xbox Live Gold subieron hasta un nuevo récord, 57 millones de usuarios. Además, los registros en la compra a plazos Xbox All Access, exclusiva de Estados Unidos, superaron sus expectativas.
Lo que no ha contado Microsoft, como siempre, es la rentabilidad de este sector. Nadella y Phil Spencer, vicepresidente de videojuegos, han iniciado una potente inversión en la división que pasa por la compra y la apertura de multitud de estudios o el acceso más barato a hardware y software mediante planes y suscripciones.