Hace un año Sony se llevó un montón de críticas cuando anunció que subiría 50 euros el precio de PlayStation 5, hasta situarlo en los 549,99 euros. Por aquel entonces, tanto Microsoft como Nintendo se apresuraron a afirmar que no tocarían los precios de sus respectivas consolas, aunque sí es cierto que un tiempo después Phil Spencer matizó un poco sus palabras y dijo que la situación podría cambiar. Resulta que el día ha llegado.
La compañía ha enviado un comunicado a The Verge en el que informa de la subida de 50 euros sobre el precio hasta ahora vigente de Xbox Series X, que se sitúa en los 549,99 euros. De este modo, las dos consolas de novena generación vuelven a equiparar sus precios de venta al público. Xbox Series S no se verá afectada por el cambio de precio.
Microsoft ha dado un paso más allá y también informa que a partir del próximo 6 de julio también aumentarán los precios para los servicios de suscripción de Xbox Game Pass y Game Pass Ultimate (PC Game Pass mantendrá el precio). En el caso de la suscripción para consola pasará a costar un euro más, situándose en los 10,99 euros mensuales. Para Game Pass Ultimate será un poco más costoso, ya que sube dos euros más al mes, quedándose en 14,99 euros mensuales en Europa.
Hay que decir que estos precios solo se aplicarán a nuevas suscripciones o a renovaciones a partir del 6 de julio, mientras que todos aquellos que tienen suscripción activa no tendrán que hacer frente a la diferencia de precios hasta el 13 de agosto (y los afortunados usuarios de Alemania hasta el 13 de septiembre).
Desde luego no son las mejores noticias, y todavía queda por ver la justificación que ofrece la compañía ante este aumento tanto de hardware como de servicios online.