Nintendo controla el 70% del mercado japonés del videojuego, refleja Media Create en su último informe. Semejante porcentaje es el más alto de que la compañía pueda presumir en los últimos cinco años.
La explicación es lógica: el buen rendimiento de Nintendo 3DS y su catálogo, sumado a ciertos superventas de Wii como Dragon Quest X o Mario Party 9, han permitido a los de Kyoto hacerse con el 75% de las ventas japonesas de hardware y el 69,74% de las de software.
No en vano, el último top ten nipón está copado enteramente por títulos de la compañía. Sony, por su parte, se conforma con un 23% de ventas en consolas y un 29,18% en juegos, inmersa como se encuentra su PS Vita en una marcada indiferencia comercial.