"Está programado que la producción termine pronto". Es el nuevo mensaje que aparece en la web de Wii U de Nintendo Japón, la sede central y centro de decisiones para el resto de las divisiones. Es, por tanto, la confirmación de que la sobremesa ha llegado a su fin.
Son muchos los rumores que han asegurado durante semanas que la fabricación de Wii U estaba lista para detenerse, pero desde las distintas divisiones se ha ido negando una y otra vez. Pero las cifras indicaban lo contrario, como por ejemplo las expectativas de la compañía de vender menos de un cuarto de millón de unidades en los seis meses contables que engloban a la Navidad, incluso estaba fuera de su campaña comercial.
Wii U se marcha pronto y con el cartel de producto fallido. Es la consola de sobremesa que menos unidades ha vendido en la historia de Nintendo, un hardware particular que no ha logrado atraer el enorme éxito de su predecesora, justamente la más vendida, Wii. Pero también se despide con un catálogo corto aunque formado por varios títulos brillantes como Splatoon, Bayonetta 2 o Xenoblade Chronicles X.
También ha sido la máquina que ha permitido a Nintendo desarraigarse de su pasado de salón. Los juegos digitales, las descargas y los parches, las conexiones y las relaciones en línea han quedado asimiladas para una empresa que no veía cómo hacerlo de forma correcta.
Mientras tanto, poco se sabe aun de su sucesora, Nintendo Switch. Fue mostrada por primera vez mediante un breve vídeo de tres minutos y será presentada por completo el 13 de enero de 2017. Es diferente pero no es tan distinta. ¿Será capaz de recuperar a sus jugadores?