Rumores, patentes, declaraciones de third parties o cualquier comentario con las letras NX de un responsable de Nintendo. Todo vale para hablar de su próxima consola, pero lo cierto es que aun no sabemos nada de ella, excepto que no va a competir en potencia con lo que presente Microsoft, y que tiene potencial para recuperar al público de Wii.
¿Por qué están tan callados en la compañía de Kioto a tan solo nueve meses de su lanzamiento y con un E3 como escaparate? Miyamoto ha dado una respuesta, al menos aproximada, de cuál es su posición al respuesta en una entrevista concedida recientemente a Associated Press.
"En términos de NX, estamos trabajando en una idea. Por eso no podemos compartir nada en estos momentos, y no quiero comentar sobre todas compañías. Si solo fuera un tema de seguir avances en tecnología, las cosas hubieran salido mucho más rápido".
Nintendo está logrando mantener el secretismo sobre su nueva máquina mucho mejor de lo que lo consiguió con Wii U, o al menos eso parece. Es la misma técnica que se siguió con Wii, y que dio tan buen resultado, ya que la presentación de aquel mando tan peculiar levantó mucha expectación que generó una ola de ruido que después fue imparable.
La cuestión es, ¿será NX tan revolucionaria como aquella para mantener el interés incluso después de ser conocida?
