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Análisis Nintendo Pocket Football Club

Nintendo Pocket Football Club

Nintendo 3DS te sumerge en el mundo de la gestión futbolística con el minimalismo por bandera.
Ignacio Reinosa Plataforma Actualizado 24 abril 2014

Es bien conocido entre los que se mueven por el mundillo de los videojuegos que Nintendo busca siempre dar una vuelta de tuerca a lo establecido, y que rara es la vez que se deja llevar por las modas o por la corriente que generan otras compañías. Así, en un momento donde el género futbolístico lo copan las ediciones anuales de FIFA o PES y los aspectos hiperrealistas llega Nintendo con un juego minimalista y con estética hecha con sprites. Y lo borda.

De tercera a la Champions a golpe de pantalla táctil

Nintendo Pocket Football Club pone al jugador a los mandos de un equipo novel con poca calidad pero muchas ganas y mucha más afición. Al principio habrá que poner nombre a la escuadra, editar sus equipaciones entre múltiples opciones y elegir un escudo (una auténtica pena no poder diseñar uno propio con la pantalla táctil). Una vez creado el equipo entre la asistente y el entrenador se encargan de informarnos de cuáles serán nuestras responsabilidades como mánager del club. Desde gestionar los nuevos fichajes y las contrataciones hasta revisar los entrenamientos y progresión de los jugadores, estos temas centrarán la atención del jugador.

Hay otro elemento que es omnipresente en la experiencia y que habrá que vigilar de cerca. Se trata del apoyo de la afición, y es que la opinión de los forofos sobre el equipo dependerá de los resultados del mismo en los partidos oficiales y en los amistosos. Cada encuentro cuenta, y el medidor de apoyo varía entre 0% y 100%. Que el apoyo local baje de ciertos niveles puede provocar el fin de nuestra carrera y nuestra expulsión de nuestro equipo, así que habrá que trabajar a fondo para evitar perder partidos.

Para evitar perder el apoyo de los aficionados es necesario entrenar duro a cada uno de los jugadores del club. Durante los partidos, en los que el jugador no podrá realizar más acciones que recolocar a sus jugadores en el terreno, elaborar cambios y desplegar información en la pantalla inferior, los puntos débiles del equipo quedan patentes en forma de comentarios que el mánager hace durante el juego. Con estos comentarios se ganan cartas de entrenamiento, que pueden ser empleadas en la ciudad deportiva entre jornada y jornada. El proceso funciona así: se escoge al jugador que se va a entrenar y se escogen las cartas de entrenamiento que determinarán qué atributos mejorará el jugador en cuestión. Existen muchos tipos de cartas, y elaborando combinaciones especiales (como por ejemplo una carta de regate y una de tiro) que dan subidas especiales. Hay tantas combinaciones diferentes que el factor boca a boca se convierte en una opción interesante para hacerse con todas, creando un componente social entre los usuarios del juego.

El entrenamiento es quizá el elemento más profundo del título, pero los partidos no se quedan cortos. Antes del inicio de los mismos se puede estudiar la alineación y formación del equipo rival para adaptar las propias. También se decidirá el enfoque ofensivo o defensivo que llevará a cabo la escuadra y los jugadores rivales en los que la defensa deberá centrarse. Una vez el balón está en juego el jugador puede explorar lo que ocurre en el campo con el Botón Deslizante o desplegar información del estado de sus jugadores y estadísticas en la pantalla táctil, para poder realizar los ajustes en la formación y los cambios pertinentes. El resto depende de tus jugadores y del buen entrenamiento que hayan recibido. Cuando no se esté jugando una jornada oficial se pueden buscar rivales para amistosos o partidillos. Los amistosos son mas arriesgados, pues la afición puede decaer si se pierde, pero también se obtienen más cartas de entrenamiento. Los partidillos ofrecen la seguridad de que no se va a perder apoyo, pero se juegan a 45 minutos y se obtienen menos cartas.

No podemos olvidar las posibilidades en línea, que permiten echar partidos contra los equipos de sus amigos. El enfrentamiento no se produce en vivo, lo cual ofrece la posibilidad de que ambos jugadores no deban estar conectados a la vez, pero la interacción entre ambos sufre por ello. También existe un mercado de amigos, donde cada usuario puede poner a la venta jugadores. Esta opción desequilibra en cierto punto el juego, ya que se pueden obtener jugadores de una gran calidad si se cuenta con la complicidad de un compañero.

La gestión de la plantilla se basa en el fichaje de jugadores en épocas de traspaso y en la renovación de los contratos al final de cada temporada. Para fichar se han de tener en cuenta distintos factores, como el presupuesto del equipo, el coste del jugador, la situación en la tabla del actual equipo del fichaje y la posición del equipo local. Si todos estos elementos brillan de manera positiva habrá más posibilidades de que el jugador pase a engrosar las filas del usuario. Lo mismo pasa con las renovaciones, si un jugador ha sufrido varias lesiones presa del agotamiento, o ha estado todo el año chupando banquillo es más que probable que quiera irse.

A pesar de su simplicidad, el título tiene suficientes elementos a tener en cuenta: el calendario de la temporada, las competiciones estatales, amistosos, cansancio de jugadores, entrenamientos, lesiones, mercado de fichajes... Su sencillez hace que en algunos aspectos pueda parecer que le faltan opciones, como la interacción mientras se juegan los partidos (estaría bien poder hacer más ajustes a los marcajes o la formación) o las posibilidades de fichajes y comercio de jugadores, pero a grandes rasgos el juego ofrece una experiencia completa y muy, muy divertida. El estilo artístico en forma de sprites le viene al carácter del juego de lujo. Es muy simpático y al poco de estar jugando esos chicos tan malos se convertirán en tus chicos malos, y empezarás a entrenarlos con ahínco para ir ascendiendo de categoría temporada tras temporada, para llegar a primera división y obtener el tan soñado triplete: liga, copa estatal y copa universal. Nintendo demuestra con Pocket Football Club que se puede hacer un simulador de fútbol de bolsillo tan resultón como adictivo.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Uno de los juegos más simpáticos del año. Divertido gestor de equipo y de entrenamiento. Altas posibilidades de desarrollo de los jugadores. Las combinaciones de cartas de entrenamiento favorecen el boca a boca entre usuarios.
Contras Si eres un acérrimo jugador de simuladores futbolísticos igual se te queda algo pequeño al poco tiempo.
Nota de la red Media de 2 ediciones de Gamereactor
8,0
Gamereactor España 8
Gamereactor Italia 8
Perfil completo 78 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 2 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Nintendo
Editor Nintendo
Fecha de lanzamiento 17 abril 2014
Probado en Nintendo 3DS
Género Simulation
Plataformas
Nintendo 3DS
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