La nueva revisión de previsiones de venta realizada por Nintendo reduce enormemente el número total de consolas Wii U a vender antes del próximo 1 de abril, de 9 millones a 2,8 millones en el último año fiscal. El pronóstico para Nintendo 3DS también sufre los recortes, pero en cifras que siguen convenciendo (de 18 millones a 13,5 millones).
Esta revisión se refleja lógicamente en las estimaciones económicas, que pasan de volver a los números verdes con 55.000 millones de yenes a quedarse por tercer ejercicio consecutivo en los rojos, perdiendo 25.000 millones.
Satoru Iwata, presidente y director general de la multinacional, prometió en verano una vuelta a los beneficios, objetivo evidentemente incumplido. Aunque se han escuchado voces en el último año 'pidiendo su cabeza', Nikkei (vía NeoGaf) recoge declaraciones del nipón de esta misma mañana en las que asegura asumir la responsabilidad de los resultados y pide disculpas a los accionistas. El presidente insiste en la urgencia de revitalizar el negocio lo antes posible, para lo que seguirá trabajando en su puesto y por tanto descarta la dimisión. El gran interrogante es ahora cuál puede ser el plan de Iwata, con dos máquinas en situaciones diametralmente opuestas en los mercados.
El informe de Nintendo recoge todos los datos y explicaciones oficiales.