Es más que evidente que Nintendo Switch y Playstation 4 ya entran en la historia de consolas de éxito, y la recién estrenada PlayStation 5 de momento ha tenido un debut triunfal. En general, 2020 ha sido muy positivo para los videojuegos, dado que es una alternativa de ocio ideal en el hogar y vivimos una pandemia histórica. Y los inversores han leído estas cartas a su favor. Tal es así que Nintendo y Sony están en valores de cotización históricos.
Los 67.600 yenes a los que cerró la acción de Nintendo este jueves están al borde de su máxima valorización, que se llegó a superar ligeramente durante la tarde (67.850 yenes por acción). Para valorarlo, hay que tener en cuenta que de 2011 a 2015 se movió en torno a los 10.000 yenes y solo en la burbuja de los años de Wii y Nintendo DS pudo marcar esos números.
La cotización histórica de Sony es muy distinta, pues se trata de una compañía diversificada. Pero su sección de videojuegos es cada vez más importante y se puede ver en sus cuentas. Este jueves de diciembre ha cerrado a 10.25 yenes por acción, volviendo a romper un techo que no había sido capaz de superar desde el año 2000. Su comportamiento ha sido siempre más estable que el de su competidora de Kioto.
No deja de ser la bolsa, pero todos los nuevos jugadores que han llegado en este año no tienen por qué volver a marcharse del sector.
