Vira el timón de Nintendo hacia el segmentos de los dispositivos móviles. Lo que parecía una advertencia hace tres meses se ha convertido en una realidad. Los juegos para Android y iPhone pasan a ser un pilar de beneficios en el año fiscal que arrancó este mes de abril, como han confirmado el presidente saliente, Tatsumi Kimishima, y su sustituto a partir de verano, Shuntaro Furukawa.
En su presentación, Kimishima adelantó el plan de mantener activos los títulos actuales y de reforzar la línea con novedades "para incrementar la presencia de Nintendo en el negocio". Afirmó que el trabajo realizado hasta ahora "responde a nuestro objetivo de expandir el número de gente que tiene acceso a las IP Nintendo". Pero también reconoció que de momento no generan suficiente dinero, ahora se plantean como nuevo reto "expandir la escala del negocio para convertirlo en uno de los pilares de ingreso".
Por el momento, tanto Super Mario Run como Fire Emblem Heroes y Animal Crossing: Pocket Camp están dando un rendimiento sostenido, pero para ir más allá van a llevar a cabo lanzamientos como el del nuevo Mario Kart para móvil o el del recién presentado Dragalia Lost. En el turno de preguntas posterior, los responsables de la compañía aseguraron estar satisfechos con cómo está yendo el mercado móvil y explicaron que el acuerdo con Cygames es una oportunidad para seguir mejorando que no tiene que ver con el cerrado hace tres años con DeNA, como recoge DualShockers.
Un nuevo objetivo, el de sacar rentabilidad a los juegos Nintendo para móviles, que veremos en qué se traduce en el corto plazo.