La expansión de la plataforma de cloud gaming GeForce Now a móviles Android gracias a las redes 5G, con España como país pionero, es la gran noticia sobre videojuegos que ha dejado Nvidia en el MWC de Los Ángeles. Eso, a corto plazo, porque a largo plazo debe acabar siendo más relevante el anuncio de su nuevo SKD CloudXR. Su propuesta es muy sencilla: usar el poder de la nube para procesar contenidos de Realidad Virtual o Realidad Aumentada y evitar así carga de trabajo al dispositivo final.
Este set de herramientas para desarrolladores es compatible directamente con las API de OpenVR y SteamVR por un lado. Y, por el otro, su cliente o app final corre en sistemas operativos Windows y Android, por lo que es compatible con PC, headsets VR o AR y teléfonos móviles. De hecho, la demostración sobre el escenario ha consistido en enseñar a través de la pantalla de un smartphone un coche con renderizados de alta calidad simulado sobre el escenario en Realidad Aumentada.
Contado así no parece nada nuevo, pues ya era posible hasta la fecha. El cuello de botella para la explosión del cloud computing VR está en la importancia de la latencia para que no se desmorone todo el mundo virtual creado, con los mareos que eso provoca. La diferencia entre ayer y hoy, según Jensen Huang, CEO de Nvidia, la marca que ahora esos dispositivos están conectados mediante redes 5G y su baja latencia, dando lugar al edge computing. De esta forma, pueden ofrecer calidad profesional a nivel usuario, con dispositivos finales de poca calidad y, al final, puenteando la necesidad de comprar un headset de elevado coste.
Para que esto funcione, reconocen, será necesario tener centros de datos en localizaciones relativamente cercanas, pero los primero pasos se están dando.