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análisis de hardware

Nvidia Shield TV (2017)

Mucho más que un centro multimedia, no tanto como una consola y ahora también un imitador de PC. Análisis del último gadget para tu tele.

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Nvidia estrenó el 2017 con una nueva versión de su Shield TV, un set Android TV que destaca por encima de los demás por sus capacidades gaming. Son ya más de cuatro años intentando penetrar el mercado de hardware de videojuegos con tecnología propia, tratando de aprovechar su buen nombre como fabricante de tarjetas gráficas. Se intentó con una portátil, después con una tablet y finalmente con este set de televisión que es realmente único por sus capacidades y sus funciones que nada tienen que ver con el juego.

Es un centro multimedia que acaba de renovarse mediante alianzas para tratar de ser incluso el reproductor de televisión tradicional a la carta con grabación DVR y, lo que es más importante para nosotros y más relevante en este análisis, funciona como videoconsola mediante streaming, tanto desde la nube como desde tu propio PC. Sus creadores insisten en que tienen el mejor producto, el más potente y completo de su segmento, y de eso no cabe ninguna duda. La cuestión es si la suma de varias funciones diferentes da mejor resultado que tener esos aparatos equivalentes por separado.

El hardware

Cuando está colocada en el salón de casa junto al televisor, no es más que una pequeña superficie de plástico negro que llama la atención por su diseño a base de superposición de triángulos a dos tonos de negro y su luz verde. Suficientemente atractiva a la vista como para mantenerla en una ubicación visible, y tan pequeña que se puede esconder detrás de la tele o de cualquier otro aparato si se prefiere dejar de lado. El modelo de 2017 de la versión estándar es mucho más pequeño que el anterior y que el Pro, por lo ya sí compite directamente con los micro PC y otros aparatos Android que siempre hemos querido tener más bien escondidos.

Parte de un procesador Nvidia Tegra X1 junto a una GPU de 256 núcleos Cuda y 3GB de Ram. Este modelo ofrece 16GB de memoria interna ampliables mediante sus puertos USB 3.0, mientras que el modelo Pro cuenta con un HDD de 500GB y ranura para microSD. Su punto fuerte es la conectividad, con puertos HDMI 2.0, Gigabit Ethernet e inalámbrica 802.11ac 2x2 MIMO 2.4 GHz y Wi-Fi 5 GHz y Bluetooth 4.1/BLE, con Chromecast incluido.

El otro rediseño es para su mando de juego. Nvidia recibió muchas críticas por los materiales, por la sujeción y por el imput lag del anterior, así que lo ha cambiado casi por completo. Respeta la posición de botones y el doble stick en la parte baja que choca a quienes prefieren que el izquierdo esté arriba, pero la mayor amplitud de su puente hace que la colocación del pulgar sea igual de precisa en ambos lugares. Tienen mucho recorrido y una resistencia idónea a la presión. El resto de botones, muy rígidos, se comportan bien y no transmiten nada de lag en juegos que requieren velocidad de respuesta. Más incómoda en la nueva posición de los botones de menú, que además están camuflados tras su nueva estética.

Es un mando pesado, con gran carga en la parte central, lo que nos hace pensar que han tratado de satisfacer al gamer acercándose todo lo posible a su estándar con un mando que no es Pro. El plástico exterior es rugoso, con mucho grip, y es ergonómico a pesar de su diseño con multitud de aristas que lo hace ser muy diferente al resto y, para nuestro gusto, muy bonito. El gran detalle, que ya traída el anterior, es el control de volumen mediante el botón táctil central, al que te acostumbras muy rápido.

No ha cambiado nada por fuera su mando a distancia, una pequeña pieza con tan solo seis botones a la que no hemos terminado de acostumbrarnos. Ni por la comodidad al cogerlo, ya que es muy pequeño, ni por la distribución de comandos, ya que los que quedan más a mano no son los de uso principal, lo que te obliga a estar reajustando la colocación todo el tiempo.

El software

La base de este microPC es Android 7.0 Nougat, aunque realmente su SO es la última revisión de Android TV. Eso significa que goza de multitud de aplicaciones multimedia adaptadas a su forma de funcionar y su interfaz, pero que no es compatible con todas las que podamos encontrar en Google Play, ni siquiera con la mayoría.

Recibe en un escritorio con ordenación de contenidos en filas, la primera de ellas dedicada a una serie de destacados que mezclan lo que el sistema considera que te va a interesar de entre lo que tienes instalado. Se convierte en algo útil porque hay varios programas que te permiten recuperar el contenido por donde lo dejaste la última vez. A partir de ahí, van apareciendo las relativas a juegos y a aplicaciones, con los contenidos de cada una colocados en filas que se pueden reordenar o desinstalar de forma fácil. Es muy recomendable pasar un rato configurándolo al gusto porque puedes dejarlo óptimo.

Como Android TV, la primera forma de entender este aparato es como centro multimedia. Netflix, Amazon Video, Kodi, YouTube o Plex, todas las aplicaciones de vídeo han sido adaptadas y funcionan a la perfección, de modo que como alternativa para tener todo en un uno es idea. Ofrece reproducción a calidad 4K e imagen HDR y sonido Dolby Atmos y DTS-X para quienes dispongan de una televisión con estas calidades, una de las ventajas frente a la mayoría de sets de televisión más baratos. Quedarse en la integración de todos el servicio de vídeo bajo demanda es suficiente para el usuario básico, pero el avanzado va a poder sacar más partido si consigue configurar por completo Plex y se paga su suscripción premium.

Nvidia anunció recientemente un acuerdo con este servicio que hace de host y de reproductor de los contenidos multimedia que tengamos almacenados para que también sirva como servicio de televisión con DVR. Es decir, vas a poder usar Nvidia Shield conectada al PC, un disco duro o incluso un NAS para ver desde ahí todo lo que tengas almacenado, e incluso mandarlo de ahí a un móvil con la app instalada de Plex. Y, además, para ver parte de la televisión convencional y poder grabar contenidos siempre y cuando tengamos la configuración de almacenamiento adecuada. El problema de todo esto es que no es tan fácil de gestionar a pesar de que incluye tutoriales y dudamos que un usuario que busca un centro multimedia vaya a conseguir aprovecharlo. Eso sí, gracias a su Chromecast y otros servicios no es necesario nada de este para que sirva como receptor del PC o de un móvil, hay veces que todos se hace mucho más rápido.

En estas funciones multimedia, Shield TV compite con otros aparatos Android TV que ofrecen las mismas funciones. Su punto fuerte es que la potencia del viejo Tegra X1 y su gran optimización siguen dándole ventaja frente a la mayoría. La navegación, la apertura y cierre, la instalación, el control por voz... todo va muy rápido y se controla con precisión, y esto último es algo que no puede decirse de los equipos que tratan de imitar a un ratón de PC.