OpCaptia, la firma de financiación privada propietaria de Comet, ha cerrado un trato para adquirir las operaciones británicas de GAME. Baker Acquisitions, una firma establecida en noviembre del año pasado, seguirá dirigiendo los 333 comercios que no han cerrado y mantendrá la plantilla actual.
En comunicado oficial, el director general expresa su confianza en una cadena que es "líder en un mercado de 2.800 millones de libras en el Reino Unido".
La noticia no cae nada bien entre los que ya han perdido sus puestos de trabajo, pues andan en busca de compensación y Baker no es responsable de su situación. Tampoco entre los inversores, que aún esperan poder recuperar parte de su capital.
El anterior director general de GAME, Nathan Gibbs, volverá al mando en el papel de consejero delegado, ahora acompañado de David Hamid (Halfords, Dixon) como presidente.
¿Cómo puede afectar este movimiento a España? Hoy se publica que las operaciones de fuera de las islas británicas aún se encuentran a la venta y con diversas partes interesadas, todo para salvar fondos para los anteriores inversores. Sin embargo, la cadena española, con las cuentas saneadas, podría contemplar el proceso desde fuera y sin afección (como hasta ahora), pues sus cuentas saneadas no invitan a la venta.
Volviendo a Reino Unido, ahora toca ver si la nueva GAME es capaz de recapturar la confianza de las mayores compañías de publicación de videojuegos y volver a vender todos los lanzamientos de calibre.