La situación legal de Activision Blizzard sigue en entredicho. La empresa, que recientemente revelaba el nuevo nombre de McCree en Overwatch, trató de eludir el juicio ante la demanda interpuesta por el DFEH alegando conflicto de intereses. Los tribunales han respondido, y no van detener el proceso.
Más concretamente, ha sido el juez Timotyh Patrick Dillion, del Tribunal del Condado de Los Ángeles, el que ha respondido con una negativa ante la petición en menos de una semana. Como recoge Games Industry, el juez no ha dado detalles sobre su rechazo, pero probablemente se alinee con el mismo alegato del DFEH en respuesta a la estrategia de ABK.
El Departamento californiano aseguró que la acusación de Activision Blizzard "no tenía fundamento" y que buscaba "procesar la ejecución del Estado en base a los méritos". La implicación de varios miembros del DFEH en una demanda anterior hacia la compañía no sirve como conflicto de intereses, a pesar de que su equipo legal tratara de seguir esa línea.
Aunque la propia EEOC, entidad que ha llegado a un acuerdo con Activision por la demanda anterior para que esta pague 18 millones de dólares, subrayó la misma posible violación ética que subrayaban desde la compañía para defenderse del DFEH, el juez ha hablado. La demanda, y las investigaciones, siguen adelante.
¿Cuál será el próximo capítulo de esta intriga legal? Por el momento, los principales señalados siguen intentando defenderse y prometiendo unos cambios que, por ahora, se quedan en despidos y algunas modificaciones en juegos. Mientras tanto, sus empleados necesitan más para poder sentirse en un entorno de trabajo seguro.