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Análisis de Overpass

Nos ponemos al volante de Overpass, el nuevo juego de Zordix que enfoca las carreras extremas desde una perspectiva diferente.

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Cuando pensamos en videojuegos de carreras, nos vienen a la mente imágenes llenas de acción, de conducción frenética, con coches moviéndose a toda velocidad para llegar antes que nadie a la línea de meta. Si tenemos en cuenta esta definición, Overpass no entraría en esa categoría. Es más bien una simulación de conducción todoterreno con cierto elemento competitivo. Así que, ¿vale la pena Overpass? ¿O mejor pasar de Overpass?

La primera vez que juegas tienes que pasar un tutorial que te prepara muy bien para lo que te espera en el juego. Aprendes que la velocidad no te lleva siempre a la victoria y que el camino más rápido hacia ella consiste, en muchas ocasiones, en pensar en cómo enfrentarte a los obstáculos que te encuentres en el camino. Ya sabemos que suena a filosofía ancestral, pero no os vayáis todavía.

Efectivamente, Overpass es el equivalente de la fábula de la liebre y la tortuga en simulación de carreras. Cuando te aproximas a un obstáculo compuesto de troncos, por ejemplo, no puedes esquivarlo sin más a ver si tienes suerte. Tienes que pasar por encima, colocando los neumáticos en el ángulo adecuado. Así que es más bien un juego de carreras lento, pensado para aquellos jugadores a los que les guste darle al coco. Del mismo modo, cuando tengas que pasar por encima de unos neumáticos, tendrás que colocar el coche en la posición correcta o te saldrá el tiro por la culata.

Ya sabemos que todo esto suena un poco negativo, pero con lo que hay que quedarse de esta experiencia es que se trata de un juego que se esfuerza mucho en hacer algo diferente. No obstante, aunque hay muchas cosas que nos han agradado, la sensación general con la que nos hemos quedado es de frustración.

Overpass

Como decimos, el título trata de hacer algo innovador; aquí no basta con mantener pulsado el R2 para conducir a toda pastilla por una pista. En este aspecto, el cambio de estilo es más que bienvenido y se separa muy bien de otros juegos de carreras. Nos ha estimulado tener que pensar cómo superar los obstáculos y evitar las zonas embarradas para poder subir por las colinas. A los jugadores que disfrutan este tipo de simulaciones seguro que Overpass les llama la atención, y si eres fan de Mudrunner, este sigue la misma línea.

En la zona principal puedes escoger cuatro modos de juego diferentes. Hay un modo de competición personalizado, una opción de carrera rápida, un multijugador online con pantalla partida y, por supuesto, el modo carrera (ya sabéis, trayectoria o campaña). Nos hemos pasado casi todo el tiempo en este último modo, así que gran parte de nuestra experiencia se basa en él.

En la sección de carrera hay un mapa en el que puedes escoger el siguiente reto; esa característica nos convence bastante. La mayoría de recorridos se basan en manejarte por la pista e intentar superar una determinada marca de tiempo lo más rápido posible. Visto así, parece que tengas que ir deprisa, pero en realidad lo que tienes que hacer es calcular de manera estratégica cómo superar el siguiente obstáculo formado por neumáticos, tuberías o troncos; la potencia y la posición de las ruedas deben ser las adecuadas. Nos parece interesante la idea, pero nos quedamos con una sensación de vacío.

Vale que consigues dinero para mejorar los vehículos y a los conductores, pero al final nos vimos envueltos en la frustración de quedarnos atascados en medio de una carrera o cayéndonos constantemente de unos troncos. Un solo error te puede costar siete minutos que, de otra manera, podrías haber invertido en seguir conduciendo. Sí, hay un botón de respawn (reaparición), pero no compensa la frustración general.

Overpass

Ya comentamos que el juego se queda un poco vacío, pero la sensación es todavía peor dentro de las carreras de verdad. No hay público, no hay música resonando a todo volumen como en Onrush y tampoco hay diálogo. La única voz que se escucha es la del tutorial, y la verdad es que hasta el tipo suena bastante indiferente. Todos estos aspectos sumen al juego en un ambiente de desolación y de desaliento que no pega nada con lo que se intenta transmitir.

También hay que decir que el juego tiene elementos positivos. Por ejemplo, el sonido de los quads y de los buggies es muy envolvente; no lo suficiente para compensar la ausencia de una atmósfera convincente en otras partes del paisaje sonoro, pero sí está bastante bien. Los gráficos también presentan una pinta estupenda, los distintos escenarios y las pistas son de primerísima categoría y las superficies de barro y arena resultan muy satisfactorias de ver. Además, los diseños de los conductores y de los buggies son dignos de mención.

La simulación también se apoya en una física y un manejo de los coches muy competentes, aunque la experiencia nos ha resultado un poco agotadora a veces. No hay nada más frustrante que intentar que tu quad pase sobre unos neumáticos y que te caigas una y otra vez. Los jugadores que se suelan enfrentar a simuladores no lo verán tan mal, pero tenemos que apuntar que, a diferencia de otros juegos en los que conduces trenes o camiones, nosotros sí que hemos estado al volante de un quad en la vida real y, siendo sinceros, la sensación no es la misma. El quad casi parece que está despegado de la pista. El efecto del barro en las ruedas está muy logrado, eso sí, pero nos habría gustado sentirnos más conectados. Los controles sí que reaccionan de forma correcta, así que seguramente tenga más que ver con la fricción entre la superficie y las ruedas.

Overpass

Aunque esos fans de los simuladores tendréis curiosidad, si te van más las carreras en sí, te dejará un poco chafado. En nuestro caso, estuvimos a punto de mandarlo todo a paseo por culpa de picos de dificultad en el juego que nos dejaban agotados. Ya hemos hablado de Mudrunner, pero aquel tenía más encanto con sus escenarios de mundo abierto. Es más, ese juego parece que tiene un propósito del que carece Overpass. Coger un deporte frenético como el de las carreras con quads para volverlo realista podrá llamarles la atención a algunos, pero nosotros nos preguntamos... ¿Vale la pena que sea así? Al alejarse del caos y quitar la banda sonora, eliminaron demasiados elementos que podrían haber hecho que resultase más divertido.

En conclusión, Overpass es un juego que trata de hacer algo diferente. Agradecemos la intención y sabemos que será atractivo para aquellos a los que les apasionen las simulaciones sobre ruedas; pero, quitando eso, nos parece demasiado solitario y frustrante a veces, y si lo que buscas es una descarga de adrenalina, lo mejor será que dejes este juego aparcado.

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06 Gamereactor España
6 / 10
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No pinta mal, intenta hacer algo nuevo y la calidad general es decente.
-
Sin música en los recorridos, atmósfera muy floja, demasiados momentos frustrantes.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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