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análisis
Paladins: Champions of the Realm

Análisis de Paladins para Nintendo Switch

El primer Hero Shooter de la híbrida se adueña de un espacio en blanco de su catálogo.

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Quien golpea primero, golpea dos veces. El género shooter es uno que se encontraba bastante falto de cariño en Nintendo Switch hasta que Bethesda se puso manos a la obra para remediarlo. Una vez la compañía se encargó de cubrir el hueco que hacía a muchos implorar por esas experiencias de tiros, acción y adrenalina; se comenzó a echar en falta algún nombre en un nicho algo más reducido, el de los Hero Shooter.

Pero ahí ha entrado Hi-Rez con Paladins: Champions of the Realm. El juego de disparos con habilidades, héroes y cartas se estrenó en Switch el 12 de junio con su versión de pago para saciar la sed de héroes de los jugadores de la híbrida; pero no ha sido hasta el pasado 25 de julio cuando ha llegado en el formato más atractivo para cualquier usuario. Ya disponible como juego free to play, nos hemos lanzado de lleno a él y nos hemos olvidado por completo de todas esas comparaciones con Overwatch para desgranarlo y ver qué tal se comporta en la consola de los Joy-Con, cómo es esta heroica experiencia en la plataforma de moda.

Cabe decir que ya ​hablamos largo y tendido​ sobre el juego con el lanzamiento de su versión final en otras plataformas. Aquí, vamos a centrarnos en su comportamiento en la consola de Nintendo y en la experiencia de juego que construye en una plataforma que nos permite jugarlo de forma portátil, quizá el mayor aliciente de todo lo que brinda esta versión.

Paladins: Champions of the Realm

Por estructura, contenidos y mecánicas, Paladins: Champions of the Realm en Switch es el mismo juego que el visto en PC, PS4 y Xbox One. Con esta última, además, garantiza poder jugar partidas online gracias al cross-play, una tendencia en boga que ya de antemano permite contar con una mayor legión de jugadores contra los que disputar partidas sin miedo a pasar largos tiempos de espera.

Es, por naturaleza, un título pensado por y para jugar a través de internet. Olvídate de disfrutar de él si no tienes una conexión a la red o si eres de esas personas que prefieren experiencias en solitario, porque Paladins exige conectarse y, además, gana muchos enteros cuando se juega con amigos y se pueden conformar estrategias con las que asediar los mapas. Competitivo hasta la médula, su planteamiento está directamente pensado para quienes disfrutan más jugando por la red.

Vamos a volver unos pasos atrás antes de seguir avanzando, porque es importante aclarar ciertos aspectos. Aunque se trate de una descarga gratuita, desbloquear a los diferentes campeones que se manejan en este título (cada uno con sus armas, sus habilidades y su rol diferente en la partida) es algo que requiere pagar con dinero real o con moneda del juego. Si nos centramos en la primera opción, encontramos la posibilidad de adquirir cada uno por separado o simplemente hacerse con el Pack de Fundadores (Founders' Pack) por 29,99€,
que garantiza acceso a todos los héroes actuales y futuros; el Pase de Batalla, por 39,99€, que añade también desafíos y recompensas adicionales; y la Edición Digital Deluxe, que reúne los dos anteriores y lo combina todo para dar la experiencia más completa del juego.

Con ese trío de opciones, más la gratuita, y el añadido de los cofres, las recompensas y todos los adornos que estas traen, nos damos cuenta de que, aunque hay un barullo de micropagos y opciones que tienen siempre la barrera monetaria, estos se centran solo en las opciones cosméticas o superficiales. No hay ninguna compra que afecte a la experiencia de juego, por lo que no hay que tener miedo a que detrás de Paladins haya un pay-to-win.

Paladins: Champions of the RealmPaladins: Champions of the Realm

Aclarado esto, tenemos que mirar al transcurso de las partidas. Estas se suceden igual que en las otras versiones; es decir, solicitas jugar, entras en la vertiente normal o la competitiva (desbloqueable a partir del nivel 15), escoges campeón y te lanzas al mapa de turno a hacer lo posible para ganar. Aquí, entran varios factores importantes, siendo el primero de ellos los modos de juego.

En nuestras horas de partida hemos podido experimentarlos todos. Desde el clásico muerte por equipos hasta transportar la carga o controlar la zona. Todos requieren trabajar en equipo y cierto equilibrio en cada bando en cuanto a los roles escogidos al elegir los campeones (cada uno tiene un papel diferente: flanco, daño, tanque o apoyo), además, plantean unos objetivos bastante sencillos de ejecutar, al menos sobre el papel. No hay que perderse realizando tareas complicadas, incluso si se quieren cumplir las misiones adicionales que se ofrecen para obtener más experiencia y oro, y es esa simplicidad lo que permite centrarse en disfrutar de cada partida.

Los mapas pueden presumir de contar con una buena arquitectura. Aunque hemos visto un par en los que puedes perderte un poco buscando el lugar de la acción, otros te llevan directo al meollo y te tienen continuamente metido en tiroteos, explosiones y hasta hechizos. Tienen una buena estructura, un diseño bien escogido y las características suficientes para dar pie a numerosas estrategias, siempre y cuando los compañeros de equipo estén por la labor y no se centren en ir de cabeza a las zonas "calientes".

Por supuesto, sin un buen surtido de Campeones, la experiencia quedaría coja. Aquí, además de variedad, y algún diseño que nos ha chirriado un poco con respecto al resto, nos hemos topado con figuras que resultan siempre bastante sólidas y nunca dejan de aportar algo distinto. Puedes enfocar las partidas como en un shooter tradicional jugando con personajes como Viktor, pasarte al lado del apoyo lanzando hechizos y curando a tus compañeros con Jenos o plagarlo todo de bombas con Bomb King. Hay mucho donde elegir y muchas formas de jugar, aunque antes hay que desbloquear con Oro (gratis, se obtiene jugando) o con Cristales (de pago).

Paladins: Champions of the Realm

Más interesante que esta variedad de personajes nos ha resultado el sistema de talentos y cartas. Con estas últimas, puedes establecer una serie de habilidades pasivas que refuerzan y modifican a cada personaje para hacerlo a tu medida, junto a las habilidades activas que ya posee por defecto. Así, si eres alguien ofensivo y que gasta cargadores continuamente, quizá puede interesarte más algo que potencie daños y acelere la velocidad
de recarga; o si eres totalmente defensivo, aumentar tu vida o provocar que aparezca un escudo cuando te quede poca salud. Este planteamiento, con una serie de puntos a distribuir para aumentar la intensidad de las cartas, nos ha parecido de lo más interesante. Un campo de cultivo en el que experimentar con calma para reinventar por completo a cada Campeón.

Nos ha sorprendido, y para bien, lo fluido que es Paladins en Switch, incluso jugando en Modo Portátil (el que más hemos empleado estos días). Sin apenas caídas de rendimiento, muestra muchísima suavidad y permite apuntar bastante bien gracias a una tasa de 60 fotogramas por segundo constantes. Nos ha fallado que todavía no se haya implementado el uso del giroscopio para apuntar, algo que ya es un elemento obligatorio para juegos de este tipo; pero sabemos que va a llegar tarde o temprano y que nos pondrá las cosas mucho más fáciles.

Como era de esperar, esa fluidez llega con ciertos sacrificios. Elementos que tardan en cargar y una resolución variable han sido las estrategias escogidas para mantener una velocidad que, por otra parte, hace que jugar en la cama o en "el trono" sea una auténtica delicia. No es algo especialmente doloroso, ya que la estética del juego es perfecta para disimularlo, pero se nota. Por otra parte, no nos hemos topado con problemas de conexión que nos hayan impedido jugar; aunque sí con muchos usuarios que no escogían campeón en la sala de espera y que nos obligaban a volver a empezar todo el proceso de búsqueda de partida.

Le falta pulir ciertos aristas y mejorar algunos elementos, sobre todo en interfaz y diseños, para dotar de una mayor calidad al conjunto, pero esto no son problemas solo de la versión para Switch. Paladins: Champions of the Realm es un Hero Shooter más que notable y, polémicas aparte, tiene una identidad propia que lo diferencia de la competencia por estilo y sobre todo por mecánicas. En la híbrida es una opción genial para ampliar catálogo y, dado que es gratuito, es una que cualquiera puede probar. Desde luego, os recomendamos hacerlo para disfrutar de un género que estaba huérfano en la consola de los Joy-Con.

Paladins: Champions of the RealmPaladins: Champions of the Realm
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Encaja muy bien con el concepto de portabilidad de la consola; va como la seda tanto en TV como fuera de ella; el sistema de cartas y la variedad de campeones lo hacen muy interesante.
-
No incorpora todavía el uso del giroscopio; necesita un poco más de retoque en ciertos elementos, sobre todo de menús; a veces las esperas para entrar a jugar son larguísimas.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países