La magia de la animación tradicional que ha sido siempre sinónimo de Studio Ghibli va a dar el salto inevitable a las CGI 3D con el simbólico relevo generacional padre hijo que marcan Hayao y Goro Miyazaki. La producción, que aún no tiene título final, es una adaptación de la novela infantil Earwig y la bruja.
Como Saint Saiya o Ghost in the Shell en los últimos meses, el cine de Ghibli también va a cambiar de aspecto. La compañía ha alcanzado un acuerdo con la televisión pública nipona NHK para asegurar la emisión del film durante este invierno de 2020, como anuncia a través de su web. Será el primer largo CGI 3D que salga de este reputado estudio, aunque en 2018 el propio Hayao Miyazaki ya produjo el corto Boro la oruga. Goro Miyazaki también ha trabajo la animación CGI, es director de la serie Ronja, la hija del bandolero.
Para este nuevo film, Ghibli va a tomar unos elementos muy clásicos con inspiración occidental. La escritora de novela infantil Diana Wynne Jones escribió en 2011 Earwig y la bruja, una historia sobre una niña de orfanato que no va a pasar ningún miedo al llegar a su casa de acogida, encantada y repleta de magia. Publicado en España por Espasa Calpe, su sinopsis dice así:
Earwig tiene diez años, vive en el orfanato San Morwald y no quiere dejar de hacerlo. Para ahuyentar a posibles padres adoptivos, hace uso de sus poderes mágicos. Sin embargo, un día aparecen Bella Yaga y Mandrágora, dos extraños y terroríficos personajes que consiguen adoptarla. Bella Yaga, que resulta ser una bruja poderosísima, convierte a Earwig en su ayudante. Gracias a su amigo Thomas, un viejo gato que habla, la niña se inicia en el arte de los conjuros, que utiliza para burlar los castigos de Bella Yaga. Así, y no sin perturbar la tranquilidad del demoniaco habitante de la casa, Mandrágora, Earwig consigue que la bruja se preste a enseñarle magia.
Sobre las posibilidades de que esta película salga de Japón, son muchas dado el pasado de Studio Ghibli y su reciente acuerdo de publicación con Netflix.