El presidente Vladimir Putin dijo que Rusia podría interrumpir el suministro de gas a Europa en medio de la subida de los precios de la energía provocada por el conflicto de Irán, aunque subrayó que no se había tomado ninguna decisión. En Moscú, Putin dijo que podría ser más rentable reorientar las exportaciones a "mercados que se están abriendo" en lugar de seguir vendiendo a la UE.
La advertencia se produce mientras Bruselas presiona para eliminar gradualmente el gas ruso por gasoducto para 2027 y restringir los nuevos contratos de GNL. La cuota de Rusia en las importaciones de gas de la UE se ha reducido drásticamente desde la invasión de Ucrania en 2022, y Noruega, Estados Unidos y Argelia cubren gran parte del vacío.
Putin argumentó que el aumento de los precios se debía a la crisis de Oriente Próximo y a los compradores dispuestos a pagar primas, y lo calificó de "simple negocio". A medida que Europa reduce su dependencia, Moscú ha orientado cada vez más las exportaciones de energía hacia China y otros mercados asiáticos...