Todo el que lleve unos añitos en esto de los juegos sabrá quiénes son Treasure. O al menos, seguro que habrá oído hablar de sus frenéticos y minuciosos shooters. El estudio se ha empeñado, durante sus casi 20 años de existencia, en conseguir experiencias de acción con unas cotas de calidad altísimas, para que los fans del género llenen la pantalla de disparos, esquiven la lluvia de luces y derroten a sus enemigos futuristas sin parar, ya sea en 2D o en 3D.
Si un shooter es de Treasure, casi alcanzará la perfección. O incluirá mecánicas capaces de cambiar un género legendario en Japón. Ahí están Ikaruga, Sin & Punishment, Mischief Makers, Bangai-O Spirits, Gunstar Heroes, Astro Boy o Alien Soldier.
Donde más identificados se sintieron, en pleno apogeo del género en el país nipón, fue en las últimas consolas de SEGA. Si por alguna razón merece la pena hacerse con una Saturn o una Dreamcast, es sin duda por la cantidad y calidad de su shooters verticales, tan característicos en aquellos tiempos. Se podría decir que el "padre" de todos ellos (y más concretamente del aclamado Ikaruga), y una de las mayores joyas de este tipo de juegos, estrenada a finales de los 90 en los salones japoneses y en la Saturn, es Radiant Silvergun.

De lejos podía parecer un shooter vertical más, pero a la hora de jugar inauguraba ideas sorprendentes y muy adictivas. Pasando de objetos o ‘power-ups', la nave ya va provista de un buen arsenal, capaz de disparar en casi todas las direcciones. Sus siete láseres y proyectiles reparten bajas sin cesar, a veces de forma teledirigida o haciendo dibujos que ocupan toda la pantalla. Tus preferidas, las que más uses, van ganando experiencia y subiendo de nivel. Y para la defensa, además de la indispensable habilidad del jugador a la hora de moverse de forma precisa, está la ‘radiant sword', una espada capaz de absorber cierto tipo de proyectiles para cargar un súper ataque durante un período de inmunidad.
Hay dos formas de liarse con los controles a la hora de jugar: combinando botones o usando muchos. En la modalidad original, todo se puede hacer con tan solo tres botones, disparando cada arma mediante la combinación de los mismos. Pero aprovechando el mando de Xbox 360, todas las combinaciones pueden designarse a botones separados, mientras mueves la nave con cruceta o joystick. Elige cómo te gusta, aunque creemos que usar sólo tres botones simplifica el proceso. Respecto al movimiento, tenemos que reconocer que esperábamos algo más de precisión y suavidad, pues cuesta bastante colocar la nave en el pixel exacto con este mando, más cuando un escenario abarrotado de peligros te exige hacerlo. No hemos podido probarlo con joystick, por desgracia.
A la ausencia de objetos y la recolección de proyectiles rosas para cargar el espadazo (algo obligatorio en la mayoría de enfrentamientos) se suma la idea de combos o cadenas de Treasure: tres tipos de enemigo diferenciados por su color, color al que tienes que atender para eliminarlos de tres en tres en cadena si quieres pillar el bonus.


Lo ideal para comprender este sistema de juego, aunque no es muy complicado, habría sido la incorporación de un pequeño tutorial guiado, con ejemplos de las cadenas, las armas que hay que usar en cada ocasión, los constantes jefes finales (que van por secciones con tiempo limitado y ofrecen un resumen de puntuación) o la radiant sword. En lugar de eso, te encuentras con dos pantallas abarrotadas de indicaciones y un modo entrenamiento. Al final, tendrás que aprender a la fuerza, como antaño: muriendo cien mil veces en tus partidas.
Radiant Silvergun HD es un juego dificilísimo, como debe ser. Dáselo a cualquier persona y no llegará a la mitad del primer nivel. Con él hay que pensar a la antigua, concentrarse constantemente, y no esperar que levante la mano como los juegos de ahora. Se trata de una experiencia desafiante, para los que quieren depurar su técnica y competir con su puntuación. Desde memorizar la coreografía de los enemigos hasta volar por pasillitos estrechísimos rodeados de explosiones, pasando por dominar reflejos y combinaciones en el mando o aprender conceptos ‘pro' como la zona de impacto de la nave. Bienvenido a los 90, por si aún no sabías dónde estabas tras la pantalla de advertencia de imágenes parpadeantes al comienzo del juego.

Aun así, con los tiempos que corren, las opciones más accesibles eran de esperar. En esta versión podrás escoger hasta el modo Muy Fácil, con 10 naves por ‘continue'. Y por si no te habías dado cuenta, los escenarios y la presentación de los peligros están diseñados para explotarlos realmente a dos jugadores, con dos naves que se sincronizan por la pantalla. Puedes pasar horas con un colega en tu casa o, una de las mejores novedades, jugar en co-op online mediante el Live.
Entre el resto de novedades también hay varias opciones de filtrado y colocación de la imagen, pues se trata de una versión fiel a la de recreativa y Saturn. Retoca el HUD, juega en arcade o historia, cambia los fondos, descarga datos de otros o sube tus puntuaciones a la red, multiplicando las horas de uso y consiguiendo devolver al panorama competitivo al clásico de culto. Además existe un Modo Ikaruga oculto, que si conoces la obra de Treasure, ya imaginarás cómo se juega.
Detrás de todo el tiroteo está la típica historia de Treasure, con misticismo, cyberpunk y amenazas a la Tierra. Incluso los capítulos, si te das cuenta, se juegan de forma cronológicamente desordenada. Un aliciente a descubrir si pones el modo historia, original de Saturn.


Algunos podrían achacarle al juego la casi nula actualización gráfica, más allá del escalado de los sprites y un par de efectos modernos (todo desactivable), o que no aproveche las pantallas actuales. Quizás lo primero se podría haber atendido, aunque el espectáculo está garantizado y se ve más que decente en una tele actual. Respecto a la pantalla, este juego se dispuso casi en cuadrado, en formato 4:3, y los espacios y relaciones tienen que quedarse como en el original, así que no hay discusión. Y al menos tampoco hace falta el modo girado de Ikaruga (como era tan vertical, podías girar tu tele panorámica).
Radiant Silvergun HD es la mejor puesta al día respetuosa que se podía hacer de uno de los tres mejores shooters verticales de todos los tiempos. Obligatorio para todo amante del género y para los que quieran saber por qué fue una fiebre en Japón en las máquinas recreativas y las consolas SEGA. No lo compres si no sabes dónde te metes, porque te caerán tiros hasta en el carnet de identidad. Es un juego para los más ‘hardcore', en el primer sentido de la palabra.
Notas adicionales
- Gráficos
- 7 / 10
- Sonido
- 7 / 10
- Jugabilidad
- 9 / 10
- Duración
- 8 / 10