El mundo del videojuego no es solo software y chips complejos. El negocio de los periféricos y complementos es grande, más aún en los últimos años con la concienciación sobre la calidad. Muchos son los profesionales que están ayudando en lo que pueden para luchar contra el coronavirus, sobre todo desde la parte de apoyo comunitario, pero este tipo de fabricantes puede hacer algo más como acaba de demostrar Razer: fabricar mascarillas.
El tan necesitado material de protección, que ni siquiera hay suficiente para el personal sanitario pero debería llegar también a otros trabajadores. Razer ha anunciado que tiene la intención de fabricar y distribuir entre las autoridades sanitarias de varios países 1 millón de mascarillas. Cuentan que sus diseñadores e ingenieros han estado trabajando sin descanso para "transformar algunas de nuestras líneas de producción fabriles para producir mascarillas médicas y así poder donarlas a países de todo el mundo".
Una decisión ejemplar la de esta empresa a caballo entre Singapur y Estados Unidos, pues va más allá de hacer lo que tiene a mano y se implica directamente en buscar soluciones.