Japón aún intenta plantar cara a la devastación provocada por el terremoto hace unas semanas. Kotaku señala que la situación podría afectar a la celebración del Tokyo Game Show en el próximo mes de septiembre.
En estos momentos se está intentando ahorrar energía en el país nipón, tras la situación que ha dejado fuera de servicio a varias plantas de energía nuclear. Un evento como el TGS supone un gigante chupa-energía que alimentar, y se espera que las estrategias de ahorro puedan extenderse hasta seis meses.
Finalmente, es complicado evaluar el estado financiero de las compañías niponas en este momento, y algunas podrían directamente faltar a la cita anual.
Un representante de la organización respondió a Kotaku:
"En estos momentos no estamos pensando en cancelar o reducir el show. Dependiendo de la situación de ahora en adelante, es posible que la feria sea recortada".