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Rhythm Destruction

Análisis de Rhythm Destruction

Piensa en Dance Dance Revolution mezclado con Ikaruga y te acercarás a la idea principal de este innovador shooter musical.

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El primer juego indie del equipo (pareja) de desarrollo de Curious Panda, Rhythm Destruction, es una mezcolanza entre los shooters espaciales clásicos y los juegos basados en el ritmo musical. El resultado es una interpretación creativa de dos populares géneros y una ambiciosa ópera prima para el estudio.

Los jugadores se suben a sus naves y se sumergen en batallas a través de una variedad de niveles cada vez más desafiantes. Sobre la marcha, van lanzando disparos al ritmo de una palpitante banda sonora techno, esquivando un aluvión de objetos y proyectiles enemigos al mismo tiempo. Al principio lo más probable es que mueras una y otra vez, pero con la práctica coordinar el movimiento y llegar a la sincronización se hace más fácil, aunque nunca se convierta en un crucero entre las estrellas.

Rhythm Destruction

El juego se puede controlar tanto con teclado como con mando tradicional. La flexibilidad es muy bienvenida. Esquivar balas mientras esperas a entradas de botones en el momento exacto es un desafío que requiere una concentración inmensa, por lo que sentirse cómodo con el sistema de manejo es crucial. En verdad terminé por combinar ambas opciones, con el mando para pilotar y hacer turbo y las teclas para introducir los comandos rítmicos.

Existen cuatro escalones de dificultad y una decena de temas musicales por acribillar a disparos. En lugar de espolvorear tus disparos contra todo lo que se mueva, para acertar a los enemigos es necesario clavar las claves de botones indicadas según aparecen en pantalla. Una serie de círculos que se van encogiendo indican cuándo disparar, mientras que los puntos de bonificación esperan a los que consiguen una sincronización perfecta. Quizá resulte algo decepcionante para los fans del género por su ritmo más lento e intensidad reducida, pero presenta un reto contundente y único por su cuenta.

Rhythm Destruction

La típica mecánica de tiroteos desde vista cenital se rompe con las secciones de Hipervelocidad, durante las que la nave vuela sobre un fondo estilo rejilla para que los jugadores acierten rápidas pulsaciones de botones para seguir una ruta serpenteante. En este caso, fallar no significa Game Over (lo que es una bendición en ciertos niveles avanzados), pero sí que anulará algunos multiplicadores de puntuación a tener en cuenta.

Existen diez encuentros contra jefes de zona, uno por cada fase. Es probable que la mayoría de los jugadores no sean capaces de vencerlos a la primera. Los jefes llenan la pantalla con infinitos ataques coloridos, y aprender sus patrones es esencial para sobrevivir. También está la opción de limitarse a esperar a que el jefe se vaya volando, pero, una vez más, si los derribas recibes buenos extras de puntos.

Rhythm Destruction

Invité a un músico a casa para que me echara un cable a la hora de juzgar lo bien o mal que funcionan las mecánicas rítmicas. Dijo que, aunque las alertas de pulsación de teclas encajan perfectamente con el compás de la música, las entradas visuales no ayudan, salen de ninguna parte y por tanto dificultan la anticipación de lo que toca a continuación. El problema, explicaba, es que en lugar de prestar atención a la música al final era más importante fijarse en las flechas indicativas, por lo que podría jugar perfectamente con la música apagada.

Por desgracia para un juego en el que el ritmo es la clave, la música trance no va con todos los gustos. No me malinterpretéis, la banda sonora rezuma energía y encaja bien con la ambientación de ciencia ficción, pero no es genial, ni siquiera dentro del género. Otros sonidos están particularmente ausentes. Más allá de los gráficos, queda poco 'feedback' que indique si estás acertando el disparo perfecto.

Rhythm Destruction

Esos gráficos son agradables y coloridos. No tienen fallos, pero tampoco son nada del otro mundo. No hay detalles en las explosiones fluorescentes ni en los simples modelos de los enemigos que consigan destacar. Los niveles están diseñados con ingenio y funcionan bien juntos, pero también se ven afectados por los clichés, echando de menos la innovación que los haría especiales.

Una de las bazas de Rhythm Destruction es que hay mucha vida más allá de la primera vuelta en solitario. Un gran sentido de comunidad está siempre presente durante el juego. Los jugadores se pueden enviar retos, escalar la reñida clasificación y liberar medallas de logros.

Rhythm Destruction

En general Rhythm Destruction es muy divertido. Tan innovador como desafiante, te puede convencer jugando y hace muchas cosas bien. Si bien un acabado más fino y algo más de variedad en la música le habrían venido que ni pintados, es fácil pasar por alto estos puntos a causa del entretenido sistema de juego.

Rhythm Destruction está de momento sólo para PC, pero hay planes para llevar una versión simplificada a dispositivos móviles. Puedes hacerte con una copia en Desura, y si quieres echar un cable espacial también está intentando llamar la atención en Steam Greenlight.

07 Gamereactor España
7 / 10
+
Innovador sistema de juego, desafío considerable, competitiva comunidad.
-
Gráficos nada inspirados, falta variedad musical, la importancia del ritmo es cuestionable.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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ANÁLISIS. Autor: Jon Newcombe

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