La semana ha comenzado con una nueva ofensiva aérea masiva de Rusia sobre territorio ucraniano. Descrita como "uno de los ataques más intensos de toda la guerra", la operación ha incluido tanto misiles como drones, que cayeron sobre Kiev (al menos dos muertos) y las regiones de Járkiv e Ivano Frankivsk.
Por parte ucraniana, y sumándose al acuerdo recientemente firmado con el Reino Unido y Alemania como proveedores de munición para la defensa antiaérea, Volodimir Zelenski se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores francés para seguir aumentando la coproducción de armamento, incluidos drones fabricados en Ucrania.
Además del suministro, Ucrania y Francia también hablaron de un mayor apoyo militar galo, de las sanciones a Rusia y del proceso para incluir a la primera en la UE. Por otra parte, el respaldo británico se considera parte de su "campaña de 50 días" para aumentar la presión sobre Rusia.
Según recoge Elmundo, Zelenski ha asegurado que Kiev ha propuesto a Moscú una nueva ronda de conversaciones de paz, aunque los intentos anteriores celebrados en Turquía no progresaran demasiado.
Por parte rusa, Putin prohíbe desde ahora el atraque de barcos extranjeros en puertos rusos sin autorización previa del FSB, que ha asumido el mando de la logística en lugar del habitual Ministerio de Transporte.