Un nuevo estudio ha documentado lo que puede ser el primer caso conocido de "guerra civil" entre chimpancés salvajes, revelando un nivel de conflicto interno que antes se creía exclusivamente humano.
La investigación, publicada en Sciencese centra en una comunidad de chimpancés del Parque Nacional de Kibale estudiada durante mucho tiempo. Antaño un grupo cohesionado, los chimpancés se dividieron en dos facciones hacia 2015, formando lo que los científicos identificaron posteriormente como los grupos "occidental" y "central".
En los años siguientes, el grupo occidental llevó a cabo al menos 24 atentados coordinados contra sus antiguos compañeros, matando a múltiples varones adultos e infantes. Los investigadores afirman que la escala y la organización de la violencia se asemejan a las pautas observadas en los conflictos civiles humanos.
El primatólogo Aaron Sandel, que observó los primeros indicios de la escisión, observó que los chimpancés se comportaban inicialmente como si se encontraran con extraños y no con miembros conocidos del grupo. Los cambios en la jerarquía social, la muerte de individuos clave e incluso los brotes de enfermedades pueden haber contribuido a la ruptura de la cohesión del grupo.
Aunque se sabe desde hace tiempo que los chimpancés atacan a grupos rivales, este tipo de violencia sostenida dentro del grupo es muy poco frecuente. Los científicos también advierten de que las presiones medioambientales, como la deforestación o el cambio climático, podrían aumentar la probabilidad de conflictos similares en el futuro.