Empieza a sonar el ruido de novedades con las proximidades de junio, que con E3 o sin él va a dejar un torrente de noticias y anuncios. Microsoft ha empezado por lo menos fresco, la retrocompatibilidad, solo para decir a sus futuros compradores que van a poder seguir jugando a sus títulos antiguos y, esto es nuevo, con una nueva capa de imagen HDR.
Microsoft ha especificado que todos los juegos de Xbox One, más de 500 juegos de Xbox 360 y una selección de títulos de la vieja Xbox van a correr de forma nativa en el hardware de Xbox Series X, corriendo con toda la potencia de la CPU, la GPU y el SSD". Sin necesidad de que la videoconsola entre en otro estado para conseguir que "todos los juegos corran al pico de rendimiento al que fueron diseñados, a un rendimiento muchas veces por encima del de su plataforma original". El resultado, cuenta Microsoft, es "un framerate más elevado y más estable y renderización a su máxima resolución y calidad visual". En algunos incluso se doblará la tasa de refresco, de 30 a 60 fps o de 60 a 120 fps.
Como han comentado en ocasiones anteriores y se repite en este texto, los títulos retrocompatibles también se van a beneficiar de la reducción de tiempos de cargas que viene con la nueva generación.
La gran novedad de este texto está al fondo. Microsoft ha confirmado que sus probaturas con Gears 5 han dado resultado y finalmente todos los juegos podrán ofrecer imagen HDR en las teles compatibles. Cuentan que han desarrollado una técnica para que la propia plataforma lo aplique, "lo que nos permite activar HDR con impacto cero en el rendimiento del juego y también podemos aplicárselo a títulos de Xbox 360 y de Xbox desarrollados hace casi 20 años, mucho antes de la existencia del HDR".
Para terminar, los de Redmond han explicado que el catálogo retrocompatible también se va a beneficiar de la función Quick Resume, es decir, de la habilidad de Xbox Series X para mantener en suspensión media docena de juegos abiertos y poder saltar de uno a otro en cuestión de segundos.

