Cookie

Gamereactor usa cookies para ofrecerte la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Español
análisis
SnowRunner

Análisis de SnowRunner

Un simulador de camiones en condiciones climáticas extremas. Suena... raro.

SnowRunner

SnowRunner es la continuación de lo que una vez se llamó Spintires: MudRunner (y que al final se quedó solo en MudRunner, menos mal), un simulador de conducción basado en transitar por distintas superficies con vehículos de tiro y caminos de todo tipo y tamaño. Sus nombres en inglés tienen la clave de las novedades: se pasa del barro a la nieve. Y qué entretenido se hace meterse por caminos salvajes helados y quedar atrapado en cualquier parte.

Partimos de una base, y es que ya habíamos jugado a la versión American Wilds de MudRunner del año pasado. Cuando jugamos las primeras partidas entonces no teníamos ni idea de dónde nos estábamos metiendo y nos costó bastante entender qué es lo que plantean estos juegos tan poco convencionales. Pero poco a poco comprendimos de qué van: son retos de conducción en los que hay que ir despacio y poco a poco para ganar la carrera; aunque ni siquiera hay carrera que valga.

Estás viendo

Preview 10s
Next 10s
Publicidad

Estas rarezas consisten, por tanto, en conducir con precisión, completar objetivos repartidos por mapas gigantescos y escoger el vehículo más adecuado para cada ocasión. Consisten en moverse desplazarse pausadamente por terrenos complicados, como lo eran el barro, los matorrales y ahora la nieve y el hielo. Porque el objetivo final espera tras un largo paseo.

Para que la toma de contacto no sea tan distinta ni complicada, SnowRunner empieza en un escenario sin nieve, tan parecido a los anteriores que incluso nos desilusionó un poco hasta que entendimos que era solo el calentamiento. Un tutorial entre las pistas de tierra de un bosque con el que aprender las mecánicas básicas que hay que dominar para no complicarse. Hasta para nosotros es bien recibido el aprendizaje, pues es muy informativo y está bien diseñado. Por ejemplo, aprendes cuándo usar 4x4 o cuándo toca ir en marchas cortas.

Hay un proceso evolutivo asociado a las misiones. De un camión pequeño pasas a otro más grande, y cuando consigues un tráiler es para cargar el acero y la madera que hace falta para construir el puente que desbloquea un trozo nuevo del mapa. Todo encaja y lo hace bien. No es un juego complicado, pero siempre te tiene en movimiento para completar misiones y tareas. Por el camino hay que visitar torres de vigilancia desde las que se abre la niebla sobre un buen trozo del mapa, a lo Assassin's Creed. Y desbloquea el viaje rápido, que a veces se agradece.

SnowRunner

Contado así suena todo muy simple, claro. Suena a hacer recaditos y mover mercancías de un lado a otro. Basícamente es así, pero es que aquí la complicación está en el propio viaje. En conducir correctamente los vehículos, dominarlos y aplicar esa maestría en pasar por donde otros no podrían. En sus caminos es donde está la profundidad de gameplay.

Quedar atrapado en el barro puede convertirse en una de las batallas más intensas a las que te hayas enfrentado a los mandos. Si lo haces mal te hundes más y puede que jamás vuelvas a tu camino. Para salvar estas crisis han introducido una opción de reinicio, pero siempre queda más realista volver a una base y coger otro camión para remolcarlo y sacarlo. Hasta puedes anclarte a la naturaleza, pero está prohibido maltratar árboles.

Tras esas reminiscencias a MudRunner del tutorial, empieza de verdad SnowRunner. Con el viaje a Alaska, en América del Norte, aunque había momentos que nos parecía estar en Niffelheim. No solo es precioso de contemplar, también trae sus propias novedades en cuanto a comportamientos físicos. Porque no solo hablamos de nieve, también del hielo deslizante.

SnowRunnerSnowRunner

Llega un momento en el que es casi imposible permanecer por el trazado, pero justo ahí es donde está la gracia. Romper la cadencia y gestionar bien el freno hacen que sea un poco más llevadero, a la par que evitan más de un enganchón en la nieve. Pero que nadie se piense que dominar los controles basta para salir airoso de cualquier pista, la lucha contra el volante es constante, a veces hasta un poco bruta. Y muy divertida.

Al mismo tiempo tienes que recordar toda una serie de aspectos externos, no solo la condición del terreno. Hay que tener un ojo en el tanque de gasóleo porque cuanto más tiras más rápido baja la aguja. Como se gaste, de nuevo, toca depender de otro vehículo para que vuelva a moverse.

Además del mapa de Alaska, hay otro ambientado en Estados Unidos y un tercero en Rusia. Los paisajes de llanuras, montañas y bosques nevados son espectaculares y muy realistas. Pero no hay fauna y cansa que todo parezca tan vacío, por mucho que puede que sea así de verdad. También han hecho un gran trabajo en el diseño y la recreación de los camiones, con unas texturas muy visuales. Precisamente en ir consiguiendo dinero para comprar más vehículos está uno de los entretenimientos.

SnowRunner

Después está el audio. El rugir de los motores recuerda a una competición de monster trucks por televisión, un ruido tosco en medio de la calma que llama la atención pero se integra ante la falta de competición en los oídos. Es curioso cómo conecta el sonido con el control en esa línea de realismo en la que va todo lo demás.

Aunque vista así parece una experiencia muy solitaria, también hay un multijugador. Puedes reunirte con tres personas más para completar mapas y misiones en colaboración, pero nosotros no teníamos nadie a mano con quien hacerlo, así que no podemos decir qué tal funciona.

Con un buen acabado y prácticamente sin errores técnicos, nos vamos con la idea de que SnowRunner aporta algo al género de la conducción que no existía. La nieve y el hielo son los elementos que pedía este tipo de juego para subir el nivel de complejidad en la conducción, que es a lo que hemos venido. Hay momentos en los que te puedes sentir solo y aislado, pero eso también es parte de lo que deben transmitir estos mundos helados e inhabitados. Todo un descubrimiento para aficionados a los simuladores y a la conducción. Qué será lo próximo, ¿SandRunner?

Estás viendo

Preview 10s
Next 10s
Publicidad
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Muy buena pinta y bellos paisajes. Buena sensación al volante. Muchos camiones de todo tipo.
-
A veces la soledad es vacío.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

Contenido relacionado

SnowRunnerScore

SnowRunner

ANÁLISIS. Autor: Roy Woodhouse

Un simulador de camiones en condiciones climáticas extremas. Suena... raro.



Cargando más contenido