El pasado 12 de diciembre, la compañía nipona Square Enix fue víctima de una calculada violación de su sistema de seguridad informático. El ataque en los servidores, que contenían detalles de aproximadamente 1,8 millones de clientes norteamericanos y japoneses, ha provocado que la compañía suspenda los servicios hasta que puedan averiguar hasta dónde se ha visto comprometida la seguridad de esa información.
La compañía se apresuró a confirmar a los usuarios que no se han perdido detalles de tarjetas de crédito. Un comunicado lanzado por Square Enix aseguraba que "como resultado de nuestra investigación, aún en marcha, sobre la intrusión sin autorización reportada ayer, Square Enix ha determinado que los credenciales de acceso de usuarios no fueron consultados. Además, no hemos encontrado evidencia de que el individuo pudiera haber accedido a ningún tipo de información personal".
El comunicado seguía indicando que contactarían a todos los usuarios al respecto (sin requerir acción por parte de los mismos) y que habían informado al gobierno nipón sobre el incidente. La investigación mantendría el servicio cerrado, por lo que la compañía pidió disculpas y paciencia.
Este último ataque se suma a una larga lista de 'hackeos' recientes en el sector de los videojuegos. El reciente y famoso ataque a la PSN de Sony definió la amenaza que pueden suponer los 'hackers', pero hay que esperar para confirmar el alcance del incidente en Square Enix para hacer comparaciones.