Las notas de los análisis nunca abandonan la polémica, y cuando no es la de los medios oficiales por si están comprados por las compañías, es la de los usuarios con sus dieces y sus ceros en busca del mero efecto estadístico. Valve prometió tomar medidas al respecto en Steam frente a las tácticas de algunos estudios y por fin se han concretado.
A partir de la nueva política de uso, quienes no hayan pagado por un título no tendrán derecho a poner nota a esos juegos en sus análisis. Sí tendrán derecho a seguir escribiendo sus reseñas y aparecerán publicadas con el resto, pero perderán la capacidad de evaluación, y por tanto no podrán influir en las valoraciones medias del software.
Valve espera que este cambie sirva para que "reflejar mejor el sentimiento expresado por los clientes que pagan, invierten". Es una medida en contra, especialmente, de las notas infladas por códigos gratuitos que hacen más mella sobre todo en los títulos que han sido evaluados en pocas ocasiones.
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