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Gamereactor Análisis Styx: Shards of Darkness
Análisis Styx: Shards of Darkness

Styx: Shards of Darkness

Una gran opción para los fans de la infiltración, veremos si tanto para el resto.
Ricardo C. Esteves 14 marzo 2017

Styx es un personaje veterano. Debutó en 2012, en Of Orcs and Men, pero no se hizo popular hasta 2014, cuando protagonizó su primera aventura en solitario, Styx: Master of Shadows. Un nombre muy apropiado ya que la esencia del título era infiltrarse entre las sombras aprovechando las capacidades y las habilidades de este pequeño goblin. El lanzamiento no fue muy positivo porque la versión de PC tenía demasiados errores, pero tras unas parches y la llegada de una versión para consolas más depurada, demostró su valía.

Su secuela, Styx: Shards of Darkness, sigue la misma dinámica paso a paso. Es un juego de sigilo con una gran diseño y un buen control, que sufre otro tipo de problemas. Por ejemplo, no consigue contarte bien la historia, y no solo porque la trama sea floja, sino especialmente por la elaboración del guión y de las escenas cinematográficas. Estamos ante un título que se disfruta mucho cuando te deja jugar y nada cuando te hace mirar.

Styx es un goblin muy especial porque su inteligencia está muy por encima de la media de su especie. El mejor ejemplo es que es capaz de hablar. Se ha especializado en las artes de las sombras y opera bajo un código moral que es, como mínimo, cuestionable. No tiene ningún remordimiento por matar o por robar, ya sea por su propio bien o incluso como mercenario. Durante la partida explicaremos qué ocurre cuando recibe una propuesta demasiado buena para ser ignorada, que poco a poco se va complicando por encima de sus previsiones.

Es un personaje bien construido, con un comportamiento irreverente, arrogante y altivo que le hace destacar tanto como su propia raza, o quizá que es reflejo de su pertenencia. Es agresivo y bocazas, no solo con los otros personajes del título sino también con el propio jugador cuando las cosas no van como a él le gustan. Un toque de humor que está bien en general, pero que puede resultar tedioso con las repeticiones, también por las veces que está forzado. Pero, al fin y al cabo, dijimos que este era su punto débil.

Como en Master of Shadows, el diseño y la jugabilidad son las que se hacen notar con mayor vigor. Gracia a su pequeña estatura, Styx se mueve con mucha soltura por los enormes escenarios de esta secuela. Gracias a su agilidad, es capaz de saltar y de escalar por cualquier superficie con facilidad, y eso se ha aprovechado para construir niveles de gran verticalidad. También la usa para esconderse en sitios inesperados como jarrones, armarios y camas. O para escurrirse entre la oscuridad que dejan las velas apagadas. Sin contar con sus malas artes para envenenar la comida y la bebida.

Las capacidades de este personaje sigue aumentando a medida que va recogiendo objetos y elementos que le sirven para poner en marcha sus planes. Hablamos de sus dardos a distancia, su ácido para disolver cuerpos e incluso sus habilidades más especiales como la invisibilidad temporal o la clonación. Son muchas las alternativas que se abren con un abanico de acciones tan grande, aunque la regeneración no es automática y la escasez obliga a improvisar en cada momento.

Cyanide Studios ha creado un personaje muy variado, pero por encima de la jugabilidad está su diseño de niveles. Cada mapa, enorme, ofrece multitud de formas de ser atravesado y superado. Puedes escalar por los tejados, cruzar por plataformas, meterte en las casas... Todas esas habilidades cobran sentido cuando el juego te plantea situaciones en las que usarlas de forma correcta, te invita a explorar tu imaginación, y en Styx: Shards of Darkness, eso sí ocurre.

Aunque no tenga conciencia y sea un asesino letal, Styn no tiene la obligación de matar a nadie. Puedes acabar todas las fases sin matar a un solo enemigo, una actitud que además tiene recompensa. El juego evalúa cada partida en función de cuatro parámetros básicos como robo o piedad, pero también esconde otros retos añadidos repartidos por todo su espacio que invitan a volver otra vez al mismo mapa para buscar y para jugar de otra forma. La rejugabilidad es uno de sus puntos fuertes.

Hay también un multijugador para dos personas en el modo campaña en el que un clon entra en escena, pero no tuvimos la ocasión de probarlo. Nos quedamos con las ganas porque queríamos comprobar qué tal resulta moverse por este escenario tan grande con dos perspectivas, estilos y objetivos distintos, aunque coordinados.

Quien haya jugado al original estará teniendo un deja-vú con este análisis, pero no todo es tan parecido al original. El estudio ha añadido mejoras, entre las que destacan (con una PS4 Pro) la reducción de tiempos de carga, que aquí no llega a 10 segundos frente al mundo que había que esperar en el original. Gana mucho con la entrada de un sistema de guardado rápido en el d-pad, porque entre ambos invitan a jugarlo más a la ligera en modo ensayo y error. En cierto modo hace que esta entrega sea más sencilla, sobre todo para los expertos, pero será una cualidad muy bien recibida por los novatos; mientras que para los veteranos hay un incremento de la dificultad voluntario, como por ejemplo escoger empezar desde el principio tras morir.

También se nota el cambio al motor Unreal Engine 4 que da un aspecto mucho más sólido al juego en general. Sin embargo, el juego sigue sin estar rematado y de vez en cuando te vas cruzando con fallos que no deberían estar ahí. Aún peor es la calidad de la inteligencia artificial, que merece un parche de refinamiento.

Si Master of Shadows, una vez corregido, pasó a ser considerado como una de esas joyas ocultas para los amantes del género de la infiltración, con Shards of Darkness puede que termine por pasar exactamente lo mismo. Aunque ha corregido fallos del predecesor, sigue siendo un título con un gran gameplay y una historia fallida que encantará a quienes solo busquen ir a la acción y decepcionará a quienes quieran una experiencia completa. Mucha paciencia, esa es la clave.

7
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Diseño de niveles de gran calidad, con mucha verticalidd. Buenos gráficos y ambientación. Libertad de elecciones y controles excelentes, Muy rejugable.
Contras Escenas de vídeo muy pobres. Narración y trama metidas con calzador. Problemas con las animaciones y la IA de los enemigos. El combate no funciona.
Nota de la red Media de 7 ediciones de Gamereactor
7,0
Gamereactor 7
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Editor-in-Chief Portugal Ricardo C. Esteves was editor-in-chief of Gamereactor Portugal, writing for the site from 2013. He covered video games across news, previews and reviews, and also wrote on film and television.
Perfil completo Autor de Gamereactor desde 2013 · 812 artículos publicados
7
Bueno Nota de la red en 7 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Cyanide Studios
Editor Focus Home Interactive
Fecha de lanzamiento 14 marzo 2017
Género Adventure
Plataformas
PC PS4 Xbox One
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