Los rumores y las supuestas filtraciones desde los estudios de desarrollo sugieren que Nintendo estaría dispuesta a permitir el uso para juegos del segundo núcleo de proceso de la portátil Nintendo 3DS.
La consola cuenta con dos 'cores', uno dedicado al cálculo para juegos y otro al sistema operativo y las tareas que están en constante ejecución. Esta iniciativa permitiría a los desarrolladores contar con hasta un 25% de capacidad de proceso adicional para invertir en juegos. Para conseguirlo, la compañía de Kyoto debe haber optimizado el uso del segundo procesador en las tareas que realizaba hasta ahora, reduciendo sus requerimientos hasta el 75%.
Hablando de optimizar, también se dice que Nintendo ha estado trabajando en reducir el 'esfuerzo' requerido por la CPU de la portátil para manejar imágenes 3D estereoscópicas, dejando aún más margen de maniobra para el proceso de los juegos en sí.
Sin embargo, por razones obvias, los 32 MB de memoria RAM dedicados exclusivamente al sistema operativo seguirán siendo intocables para los estudios.
No es la primera vez que esta probable información da vueltas por la red y se trata de una práctica que se ha realizado de forma similar en consolas anteriores, como la Super Nintendo o la PSP de Sony. Las fabricantes de hardware consiguen optimizar el rendimiento de sus programas y máquinas y van actualizando la documentación y las posibilidades de trabajo para los estudios durante el ciclo de vida de sus consolas.