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Gamereactor Análisis The Banner Saga 3
Análisis The Banner Saga 3

The Banner Saga 3

Stoic pone fin a su impresionante historia de fantasía, mientras nosotros viajamos a los confines de la Tierra con el apocalipsis cada vez más cerca.
Søren Svanhof Actualizado 3 agosto 2018

En estos tiempos es habitual escuchar quejidos lamentándose de que los videojuegos ya no cuentan historias tan impresionantes como las de antes. Esa forma de narración murió cuando Electronic Arts absorbió a BioWare, más o menos como en "La masa devoradora", cuando esa cosa asquerosa se lleva a tantos pobres inocentes. Y aun así, algunas almas valientes se las han apañado para escapar de este horrible final para empezar una edad dorada de juegos de rol en Occidente, y entre ellos, Arnie Jorgenson, John Watson y Alex Thomas fundaron Stoic con el fin de crear su juego de ensueño. Tras una campaña de Kickstarter que funcionó, su fruto destaca como símbolo de libertad creativa. Ahora estamos ante el lanzamiento final de la trilogía y, a modo de introducción, no queda mucho más que decir, aparte de que, si fuiste de los que lloró la "pérdida" de BioWare por su magnífica narrativa y sus personajes únicos y profundos, no busques más allá de esta serie. Advertencia: se avecinan spoilers de los gordos.

La historia que se cuenta a lo largo de las tres entregas de Banner Saga es una de las mejores y más increíbles (si no es LA mejor y LA más increíble) que hemos visto en mucho tiempo. El juego no evoluciona solamente por elecciones que están fuera del alcance del jugador o por la progresión de la historia, sino que las elecciones que tomes como líder de tu enorme clan cobran mucha importancia. Al principio de The Banner Saga 3, tuvimos que tomar una decisión que afectaría directamente al destino de la capital, Arberrang. Un nuevo Sundr (uno de los líderes de guerra inmortales y archienemigo de los llamados dredge) aparecía frente a un precipicio cubierto de oscuridad con la intención de tirar los muros de la ciudad con un arma con forma de ancla. ¿Sacrificamos a los guerreros y a la gente del clan con un contraataque rápido o sacrificamos los muros de la ciudad, nos retiramos y planeamos un ataque táctico?

Las elecciones son la prioridad desde el comienzo del fin de la trilogía, porque todo cuenta. La oscuridad mutante y desconocida se ha hecho con casi todo el mundo, y nadie sabe por qué o de dónde viene. Todos, los humanos, la raza de gigantes conocida como Varls, y los subterráneos dredge han sido arrinconados, y mientras tanto, un elenco de personajes memorables del primer y segundo juego luchan con valentía por la supervivencia. Entre estos personajes están Ubin, Oddleif, Eirik, y, por último, Iver y Rook (o Allette, depende de cómo terminaras la primera entrega). Aun así, Stoic se las arregla para meter nuevos personajes de una manera elegante al principio, a mitad e incluso cerca del final. Nos referimos, concretamente, a la bruja Alfrun y a otro dredge del equipo llamado Castaway. Esta diversidad se va compenetra de maravilla con los elementos de jugabilidad, hasta tal punto que nos daba la sensación de tener una combinación de opciones infinitas en cuanto a la composición del equipo en batalla.

El buen equilibrio del juego es impresionante, ya que los roles y las habilidades de estos nuevos personajes se han adaptado al nivel de dificultad del juego, del sistema de combate, etc. Y Stoic es perfectamente consciente de que, después de haber completado los otros dos títulos, los jugadores ya tienen guerreros poderosos que en sus equipos, así que nada te parecerá demasiado fácil. Por suerte, también notarás el tema de la dificultad si entras a The Banner Saga 3 a ciegas, sin haber jugado a las entregas anteriores, aunque no lo recomendamos, para nada. Es casi obligatorio que te hayas pasado el primero y el segundo, ya que el punto fuerte de The Banner Saga es su historia y su experiencia narrativa, por lo que si lo ves por separado se te quedará corto. Por eso, y por el hecho de que este tercer lanzamiento tiene algunos defectos técnicos muy frustrantes como bloqueos o texturas que desaparecen, aunque tenemos claro que los irán arreglando.

En cuanto al combate, seguramente el primero se llevó la peor parte, y las batallas monótonas llegaron a ser casi cosas molestas que había que hacer para seguir con la historia. El segundo título arregló un poco este tema al introducir nuevos tipos de enemigo y obstáculos en el campo de batalla. En el tercero, todo sube un nivel más, con enemigos que te dejan montones de ceniza muy peligrosos, escenarios inflamables, más tipos de enemigos, etc. Por desgracia, aunque se ha incluido un modo survival bastante tentador en el que, después de ciertas batallas, puedes elegir luchar o huir, el combate en sí termina siendo más bien una distracción y no de lo que tener ganas. Cabe destacar que Stoic ha introducido un Sistema héroe-título que te da varios buffs y habilidades extra según el que elijas. Son exclusivos, así que no puede haber dos guerreros con el mismo título. Aun así, cuando has pasado tanto tiempo como nosotros en compañía de Rook e Iver en este mundo de inspiración vikinga, la distribución de puntos y esas cosas las tienes automatizadas y no las piensas cuidadosamente, solo lo haces de manera uniforme.

A diferencia de Octopath Traveler, por ejemplo, no creemos que sea un problema. Versus Evil y Stoic han dejado muy claro desde el principio que The Banner Saga es tanto una novela visual como un rol de estrategia. Lo importante aquí es la historia, la narrativa. Acquire y Square Enix fueron menos claros con su lanzamiento. Como ya hemos dicho, la historia continúa intacta en esta tercera entrega en la que incluso los personajes más desarrollados evolucionan. Es difícil escribir sobre ello sin hablar de la historia completa, pero estamos pensando, especialmente, en Folka, Iver y Juno, que tienen mucho margen de desarrollo.

En esta tercera entrega, Stoic consigue hacer hueco a historias muy diferentes que no tienen problema para coexistir. Por ejemplo, está la misión suicida en la que te adentras en la oscuridad que ha conseguido que un continente entero mute, o ese juego político que tiene lugar en una situación casi apocalíptica, en Arberrang. Aquí, la jugabilidad se modifica para adaptarse directamente al hilo de la historia, cuando la capital cae en la anarquía, y las elecciones que has hecho a lo largo del trayecto, como el número de miembros que hay en tu clan, guerreros, varl, etc. se tienen en cuenta antes del final. Ya no hay más viajes, ahora solo te queda plantarte. Para prepararlo tuvimos 13 días en los que creamos una atmósfera increíble y tensa, y prendimos la llama justo antes del clímax de la historia melancólica de Stoic. Lo que hemos comentado de las batallas pierde un poco de fuerza ahora que la intensidad de los esfuerzos de los jugadores alcanza el 11. La verdad es que no parece algo que se haya añadido por desesperación para añadir cierta emoción, sino una opción muy bien pensada que encaja perfectamente con la narrativa.

También hay que hacer mención a Austin Wintory, el cantautor y compositor lleno de talento que ha puesto música a toda la trilogía. Sin tocar demasiados temas, ha conseguido recrear la profecía del fin del mundo mediante una banda sonora, que funciona perfectamente con el final de nuestra experiencia con The Banner Saga 3. En muchos sentidos, el solemne violín te absorbe y, en general, el fin de esta historia estresante se hace eco del infierno ardiente que, actualmente, los países de todo el mundo están experimentando de primera mano.

No hay mucho más que decir, aparte de que The Banner Saga no tiene nada que envidiar a otras grandes historias como Mass Effect, Lost Odyssey o la serie Drakengard. No sabemos si llamarla épica porque realmente no lo es; es melancólica, triste, desesperada, y trata la lucha del hombre pequeño por sobrevivir frente a lo desconocido, lo extraño y lo sobrenatural. Si Stoic Studio mantiene este nivel de calidad en lanzamientos futuros, nos atrevemos a sugerir que quizás hayamos encontrado al heredero del trono de BioWare, cosa que nos hace muy felices.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Narrativa que atrapa, elecciones variadas para formar equipo, nivel de dificultad equilibrado, cambios que mejoran los anteriores.
Contras Las batallas en sí mismas pueden hacerse repetitivas muy rápido, bugs molestos, falta entretenimiento en el sector de rol.
Nota de la red Media de 7 ediciones de Gamereactor
8,0
Gamereactor 8
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Gamereactor Nederland 8
Gamereactor Portugal 8
Gamereactor Asia 8
Perfil completo 4 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 7 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Stoic
Editor Versus Evil
Fecha de lanzamiento 24 julio 2018
Género RPG
Plataformas
PC Mac Nintendo Switch PS4 Xbox One
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