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The Sexy Brutale

Análisis de The Sexy Brutale

Pasar un día eterno en un casino repleto de asesinatos. ¿No te parece un buen plan?

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Una mansión convertida en casino, un baile de máscaras eterno y un personal de servicio con una inexplicable ansia homicida. The Sexy Brutale tiene todos los ingredientes para ser el cóctel perfecto con el que Tequila Works y Cavalier Game Studios consigan seducirnos. Tiene muchísima personalidad, y su idea principal es brillante; pero, ¿es suficiente para embriagarnos por completo?

Dicen que la primera impresión es la que más cuenta, y la sensación que The Sexy Brutale da al jugador en cuanto se pone a los mandos es la de ser una producción intrigante. Uno cae inevitablemente en trazar cierto paralelismo entre las máscaras, que ocultan la auténtica cara de los personajes principales del juego, y lo que se esconde tras el nombre de este título. Porque, aunque todo puede parecer algo confuso al comienzo, es cuando llevas unas horas cuando te das cuenta de que es mucho mejor de lo que parecía.

El planteamiento con el que te engancha es, a priori, bastante simple. Eres Lafcadio Boone, un sacerdote que despierta totalmente desconcertado en la mansión que da nombre al juego. Los siguientes elementos que preceden a este despertar son propios de una película de cine negro: una misteriosa dama aparece de la nada para pedirte un gran favor, todo mientras resuena música cincuentera para rematar la atmósfera de intriga. Tienes que salvar de la muerte a cada invitado al baile que se celebra esa noche. El personal de la casa, por motivos que no revelaremos, quiere acabar con ellos, y debes evitarlo sin hablar con ninguno de ellos.

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"Hombre bueno rescata a pobre víctima", este tema es algo tan manido que muchos pueden pensar que The Sexy Brutale se aferra a una idea más que masticada; pero ahí entra ese toque que lo diferencia. No puedes interactuar directamente con ninguna persona. Cada vez que tu personaje se encuentra en la misma habitación que otro que lleve una máscara, esta saldrá en su búsqueda para acabar con él. De esta forma, tienes que espiar observando por las cerraduras, escondiéndote o escuchando los sonidos cercanos. El cómo evitar cada asesinato se convierte en un puzle de dos piezas escritas con dos "cómos" más: cómo se desarrolla cada muerte y cómo se comporta cada implicado antes y después del fatal desenlace.

Pero, si mueren, ¿cómo los rescato? Retrocediendo en el tiempo. Seguro que ya habéis leído por activa y por pasiva que Tequila y Cavalier han dado a luz un juego que recuerda a la película Atrapado en el tiempo y mira de soslayo al Cluedo, y es totalmente cierto (¿quizá también recordéis el genial Ghost Trick?). Al caer la noche, el día se repite exactamente igual desde primera hora de la mañana, perdiendo todos los objetos adquiridos durante la jornada, en un bucle que se acaba convirtiendo en una coreografía bastante macabra.

Estudias los horarios, las conversaciones y los pasos de cada personaje mientras pasan las horas y tratas de perfilar la estrategia para salvar a la víctima de turno. Se repite el día y pruebas la solución que se te ha ocurrido; fallas, vuelta a analizar y a empezar repitiendo ciertos pasos o probando otra formas. Este sistema de ensayo y error podría hacerse tedioso al tener que esperar a momentos determinados para realizar ciertas acciones, pero tienes la opción de adelantar el tiempo a las 16:00 y a las 20:00 para tener que esperar menos. Y menos mal, porque, aunque debo reconocer que me pasaría las horas escuchando su banda sonora y disfrutando con su diseño, sin esta opción se haría insufrible esperar mirando las manecillas del reloj.

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Por cierto, los relojes de pie son algo fundamental para la partida. Mientras te mueves por las diferentes habitaciones y pasillos de la enorme casa (todo ello desde una perspectiva isométrica y con un mapa, algo fundamental), te encuentras con algunas cámaras donde hay uno de estos. Al activarlos, con un objeto concreto, se convierten en nuestro nuevo punto de reaparición al finalizar el día (y al retomar la partida).

Volviendo a la mecánica principal, los asesinatos, que son el eje sobre el que que gira todo, suelen tener una resolución bastante sencilla. Por norma general, si estás atento a conversaciones y a las pistas que dan los implicados, no suele ser difícil encontrar la forma de evitar el funesto desenlace. Un ruido molesto, una bala de fogueo en el suelo, una conversación furtiva... Todo debe tenerse en cuenta; pero también es mucho más sencillo de lo que aparenta, y se antoja superficial, como si no hubieran querido profundizar más en los puzles que dan forma a esta curiosa y funesta mecánica que nos pide ver tanta muerte para resolver los problemas.

A su favor tiene también que adquieres un nuevo poder cada vez que salvas a un invitado, gracias a la máscara que se quita. Así, se plantea un sistema de progresión que nos permite acceder cada vez a más habitaciones de la mansión e incluso volver sobre nuestros pasos para superar alguna barrera invisible o acceder por una puerta que parecía imposible de abrir. Se invita mucho a la exploración, a curiosear porque sí explorando cada una de las habitaciones que hay en la mansión (que no son pocas). Aunque, bueno, a esto también ayuda que hay que averiguar quién es la siguiente víctima a la que hay que salvar y que hay muchos coleccionables escondidos por cada rincón.

Ahora, podría entrar a abordar su aspecto gráfico, pero es más justo señalar como se merece a la ambientación de The Sexy Brutale. Su apariencia simpática, con personajes pequeños, cabezones y genialmente caracterizados, esconde un trasfondo realmente macabro, orlado por un diseño que recuerda a los casinos de antaño (normal, transcurre en uno) y que sumerge totalmente en su contexto. Como nota personal, me gustaría añadir que tiene un aire a los años cincuenta que no para de recordarme a la Rubacava de Manny Calavera en Grim Fandango. A cada paso que he dado con Boone, he visto reflejada esa elegancia mezclada con cierto tono lúgubre que tenía la historia de aquella carismática parca y, por supuesto, me ha enamorado.

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La música, y sobre todo el sonido, tienen mucho peso en cuanto a la inmersión del jugador. Saxofones, trompetas, baterías... todos los instrumentos se mezclan para dar lugar a una banda sonora que tiene mucho del jazz y lo moderniza con toques musicales de los últimos años. Los temas acompañan perfectamente a la partida y la complementan para terminar de hacerte creer que estás dentro de la mansión-casino y que hay gente muriendo. Aunque el remate lo ponen los efectos sonoros, que también juegan gran importancia en la jugabilidad, valga la redundancia. Si alguien iba a morir de un disparo a una hora determinada, escucharás ese tiro cada vez que el reloj la marque, recordándote que la muerte sigue ahí detrás, que sigue siendo (irónicamente) lo que da vida al juego.

The Sexy Brutale me ha absorbido. La idea de lanzarte a un bucle temporal y, sobre todo, de hacer de ángel de la guarda es brillante, más cuando todos los demás elementos encajan tan bien. Podría reprocharle que no haya dado más a la hora de resolver los asesinatos, que me haya dejado con las ganas de enfrentarme a algo más complicado, a puzles que requieran más piezas para completarse. Pero, cuando se mira el conjunto, estas carencias son solo manchitas en un juego que te atrapa desde que despiertas totalmente perdido en su mansión.

Su nombre lo dice todo. Es sexy, te atrae con su aspecto, su diseño y sus personajes. Es brutal, la muerte siempre está ahí, y no hay tapujo alguno a la hora de enseñar los asesinatos. Desde luego, tiene un carisma innegable, y alegra ver que no todo está inventado, que siguen apareciendo sorpresas que traen nuevas ideas al panorama indie en concreto y al de los videojuegos en general.

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08 Gamereactor España
8 / 10
+
Resolver asesinatos sin mediar directamente engancha; la atmósfera a medio camino entre lo lúdico y lo macabro está muy conseguida; la banda sonora acompaña muy bien.
-
Puzles, en ocasiones, demasiado simples; algunas animaciones son toscas; es algo corto.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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