The Westport Indenpendent es un juego sobre la censura, y quizás más concretamente sobre cómo los regímenes totalitarios afectan a la libertad de expresión de los que trabajan como periodistas. Hay muchas protestas acerca de los crecientes peligros de trabajar como periodistas en países en los que no existe la libertad de expresión. Pero no pienses en esto como propaganda en sí misma, dado que el juego muestra de una manera bastante inteligente un variado panorama de opiniones y lealtad de la gente que diriges en tu periódico, el Westport Independent.
El principio fundamental del juego consiste en que, como redactor jefe, les pases a tus periodistas todas las historias que te llegan para que las plasmen en papel. Seleccionas un titular de dos (uno de ellos suele ser un poco más sensacionalista), y optas por censurar uno o más párrafos de tres o cuatro que hay, o los dejas tal como están (suele ser una estrategia equilibrada). Pongamos por caso que hay un estudio que afirma que el tabaco alivia el estrés y causa cáncer, puedes optar por un titular como "Demostrados los beneficios del tabaco" y eliminar la parte de los inconvenientes, o escoger "El tabaco te mata" y cortar quizás la parte de los beneficios. El modo en que encajas las historias influye en tus ventas y reputación en cuatro regiones, cada una con unas preferencias y una estructura socio-económica determinadas, pero quizás afectan de manera más relevante tu posición con respecto al gobierno totalitario Conservador y los insurgentes.
La idea es que en doce semanas tu periódico tiene que cumplir los requisitos del nuevo proyecto de ley cultural que recoge las directrices impuestas por el gobierno para los medios de comunicación. Si te pasas demasiado de la raya, te cerrarán el periódico. Además, tus periodistas van a estar controlados, así que si haces que escriban demasiadas historias contrarias al gobierno los enviarán a un campo de prisioneros y el juego terminará. Obviamente, los rebeldes no se quedarán de brazos cruzado si difundes propaganda del gobierno, así que tienes que encontrar el equilibrio. Los periodistas también tienen sus propias opiniones y pueden negarse a escribir una historia. Puedes obligarlos, pero quizás esto aumente su malestar. Tendrás información sobre lo que piensan tus redactores y colaboradores cada semana durante una reunión del personal en la que expresan sus ideas. Este es uno de los elementos más fuertes del juego, ya que ayuda a destacar el hecho de que son gente real, cuyas vidas arriesgas con el fin de difundir ciertos conceptos idealistas.
A pesar de que la mayor parte del trabajo se basa en un ejercicio de equilibrio entre dos opuestos, hay una serie de matices muy interesantes. Aunque el periodismo de videojuegos no sea tan peligroso como dirigir un periódico en un estado totalitario, encontrarás ciertos paralelismos entre lo que se te manda hacer en el juego y, pongamos, escribir este análisis. Y de este modo, pensamos que el juego invita a pensar y reflexionar, aunque no se haya sumergido en el tema tanto como nos hubiese gustado. El concepto es fantástico, pero puede que se haya simplificado hasta el punto en que solo se pueden aprender lecciones muy generales.
En los créditos, los desarrolladores le dan las gracias a Lucas Pope; un homenaje muy adecuado ya que está bastante claro que el juego "está inspirado por el trabajo del desarrollador indie que nos trajo {Papers, Please}". Esa es una manera de verlo, pero siguiendo el espíritu del juego nosotros te ofrecemos dos opciones: otra manera de verlo podría ser decir que los desarrolladores "plagiaron el trabajo del premiado autor de Papers, Please", pero esto podría provocar cierta intranquilidad y perturbar a los lectores, anunciantes y a la dirección de Gamereactor; bueno, probablemente no, pero si se dijese de un título AAA importante, quizás se desataría un conflicto...
Tanto si lo ves como un cariñoso homenaje, como si crees plenamente que se trata de un plagio, no hay duda de que el tono y gran parte del ambiente de The Westport Independent se lo debe a Papers, Please y algo también al trabajo previo de Lucas Pope (concretamente a The Republia Times). Preferimos verlo como un homenaje que lleva las cosas en una dirección un poco diferente. Una vez más queremos hacerlo todo del modo más seguro posible y mantener a nuestro equipo de GR fuera de los campos de prisioneros el mayor tiempo posible.
The Westport Independent ofrece una experiencia bastante breve, ya que solo lleva una hora o así jugar la primera vez, y después probablemente pases las doce semanas mucho más rápido, aunque te pierdas algunos matices por no prestarle demasiada atención a los diálogos. De este modo, no tienes la sensación de haberte dedicado a tu personal ni de haberte preocupado mucho por ellos ya que no hay un gran desarrollo de los personajes que te haga preocuparte e implicarte. Por otro lado, se potencian las distintas partidas variables (jugar varias veces cambiando situaciones y tácticas), pero no hay muchos cambios significativos.

Los cuatros periodistas empiezan siempre con la misma lealtad y al mismo tiempo las tramas se pueden ir desarrollando de maneras diferentes según tus elecciones, aunque hay una variación limitada. Si hubiese más tramas para desbloquear o quizás elementos aleatorios para tus periodistas, The Westport Independent habría tenido un atractivo más duradero y habría permitido que hubiese situaciones más complicadas y extrañas. Tal y como es ahora mismo, juegas intentando mantener a salvo a tus periodistas mientras le ofreces a la gente el tipo de historias que le gustan, y juegas a ser pro insurgente o pro conservador, pero aparte de eso... no hay mucho más que explorar. El enfoque está un poco limitado de más como para atraer tu interés más allá de una primera vuelta.
The Westport Independent es un juego que destaca por lo que pretende hacer. Es divertido jugar y ligeramente provocador. El precio es un poco elevado en Steam para el contenido que te llevas realmente, así que te sugerimos que esperes a que haya una rebaja o que lo compres para la tablet si te gusta el género.
