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Total War: Pharaoh

Análisis de Total War: Pharaoh

Gobernar o ser gobernado. Un sistema de combate más complejo que hace que la serie sea más atractiva.

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El Antiguo Egipto, un periodo histórico tan interesante como complejo, parece una elección obvia para un Total War. Puede parecer extraño que la franquicia aún no hubiera viajado al Nilo, pero aquí estamos, 23 años después, y Creative Assembly ha demostrado su destreza a la hora de crear un título de estrategia histórica que encaje con la época.

Pese al título, aquí no sólo nos adentramos en lo bélico de Total War. Descubriréis que la gestión de recursos puede ser algo estratégica también, lo que significa que si queréis oro (y lo querréis porque es necesario para hacer mejoras esenciales) tendréis que poseer una provincia que cuente con una mina de oro.

Entre los líderes de Egipto encontramos a los esperados aspirantes al título de faraón, así como a algunos de los personajes más omisibles de la época, en combinación con los hititas, la civilización con la que lucharon los antiguos egipcios durante 200 años. Los cananeos, de otra cultura también presente, luchan por la supremacía, pero su principal objetivo es la destrucción de todo Egipto.

Desde el punto de vista histórico, los egipcios fueron en realidad los agresores en el conflicto entre hititas y egipcios, con Ramsés II presionando en territorio hitita. Mientras que el gobernante egipcio era considerado un dios entre los hombres, la cultura hitita era mucho más parecida a la vikinga, con un rey que no era un dios, sino el "primero entre iguales", y llegaron a instaurar la primera monarquía constitucional, una forma de gobierno que muchos países del primer mundo siguen aplicando en la actualidad. En la parte egipcia, el estado de la guerra civil parece exagerado, pero es relativamente correcto desde el punto de vista histórico. La experiencia cananea es mejor descubrirla a las bravas.

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Hay muchas facciones en conflicto, pero algunas comparten un objetivo, como Tausret, la esposa de Seti, a la que se le ha dado su propia facción que gobernar y desplegar. Algunos líderes de las facciones no son tan conocidos por los historiadores actuales, por lo que el juego puede tomarse algunas libertades, al igual que el jugador.

Hay que destacar que mientras jugábamos a una versión de prueba, no sufrí ningún problema técnico, aparte de que el juego era bastante exigente con mi ordenador, así que olvidaos de ejecutarlo en un equipo de gama baja.

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Como ocurre con la mayoría de las campañas de historia de los juegos de Total War, Total War: Pharaoh tiene una única mecánica de la que preocuparse, en este caso es la Legitimidad. Como de costumbre, el objetivo general es convertirse en el soberano supremo, pero hay poderes que desbloquear sobre la marcha, así que no se trata sólo de completar el juego, sino también de desbloquear poderosos potenciadores. El culto a los dioses sigue una ruta similar. Podemos conseguir increíbles bonificaciones de las deidades de Egipto, pero tener a un dios enfadado respirándonos en la nuca no nos va a ayudar.

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Como siempre, el juego tiene dos facetas, la campaña general en la que gobernar las ciudades, asegurarse de que los dioses están contentos, investigar nuevas tecnologías, asegurarse de que la población está alimentada y feliz, y hacer tratados y acuerdos comerciales. Los desarrolladores han tenido en cuenta la influencia de las estaciones, lo que es un buen detalle, e incluso han permitido la construcción de puestos avanzados en medio de la nada, una mecánica tomada de la versión Warhammer de la serie Total War y que, sinceramente, cobra un gran valor estratégico en Total War: Pharaoh, ya que da un respiro a nuestras tropas y permite la construcción de algunos edificios que podríamos necesitar urgentemente. Dado que la economía no se basa sólo en el dinero, sino también en los recursos en bruto, la gestión de las finanzas y la administración general no se debe descuidar, y el amor por los antiguos juegos de construcción de ciudades como Sim City no viene mal en esta ocasión.

Total War: PharaohTotal War: PharaohTotal War: Pharaoh

Por alguna extraña razón, la interfaz gráfica del mapa de campaña parece muy compleja y descuidada, especialmente en comparación con la versión de Warhammer, que es elegante y pulida. Sigo sin entender por qué insisten en tener una interfaz que se parezca a la de un antiguo juego de construcción de ciudades, que también se llama Pharaoh.

Entre las cosas de las que Creative Assembly se ha enorgullecido destacan el sistema de climatología dinámica en las batallas, como la lluvia, que se traslada al mapa de campaña, utilizando una mecánica de Pillars of Civilisation. En pocas palabras, en las sociedades felices con un alto nivel de control y paz, las bendiciones de la naturaleza impulsarán nuestra economía y la producción de alimentos. En cambio, cuando el mapa de campaña se oscurezca, se producirán catástrofes naturales y se producirán invasiones de vecinos enfadados. Resulta un argumento muy convincente a la hora de emplear más energía en la gestión de nuestro imperio. Los disturbios civiles conllevan graves consecuencias y pueden dar comienzo a un sinfín de problemas que acaben con toda la sociedad.

También tenemos la diplomacia a lo Otto Von Bismarck: las batallas. Siendo egipcios, los carros son un elemento fundamental de la guerra y, aunque desde un punto de vista histórico hay muchos más carros y tropas montadas a caballo que ofrecen algunos matices, suponen un añadido a la fluidez de las batallas. De hecho, todo el sistema de combate ha sido mejorado, y aunque algunos cambios son más bien caprichos, como las tormentas de arena y otros efectos ambientales, otros tienen más impacto. A Creative Assembly siempre le ha gustado mucho la complejidad, y Total War: Pharaoh no es una excepción. Los efectos del clima son en su mayor parte "debuffs", pero un general experimentado puede usar el viento combinado con flechas de fuego para atrapar y causar aún más daño al enemigo. Esta forma de usar tácticamente el terreno es algo muy trabajado y, sinceramente, supone un nivel de realismo que requiere mucha atención por parte del jugador, aunque también es fantástico cuando funciona.

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Uno de mis principales reproches con los títulos históricos siempre ha sido la falta de diversidad de la infantería, pero hoy en día creo que estamos llegando a un sistema de tropas mucho más completo, en el que la diferencia táctica entre los distintos tipos de armas que se llevan al campo de batalla es mucho mayor. Se obtiene más consistencia estratégica que limitándose a tener tropas pesadas en el frente, arqueros en una colina elevada y tropas ligeras tratando de flanquear al oponente. Y aunque hay pocas opciones para enfrentarse a tropas con escudos y armaduras pesadas, el nuevo concepto de desgaste de las armaduras, en el que estas se rompen con el tiempo si se lanzan suficientes hombres contra ellas. También me gusta la forma en la que las armas tradicionales egipcias se han incorporado al sistema de combate del juego. En general, también podemos especializarnos en un estilo de juego concreto y, sobre todo, tenemos más opciones, pero atención: algunas facciones ofrecen distintos tipos de armamento, así que no siempre tendremos las mismas herramientas.

Los asedios también se han actualizado para alcanzar un nivel mucho más contemporáneo, y aunque fui capaz de salirme con la mía como defensor, la nueva mecánica de asedio hace que las batallas sean mucho más dinámicas y entretenidas, mientras que algunos títulos anteriores se sentían honestamente como cualquier otra batalla en tierra, solo que con unos cuantos muros añadidos.

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En conjunto, Total War: Pharaoh es una mejora realmente interesante en casi todos los aspectos, y también conserva la posibilidad de personalizar la campaña. Solo falta que actualicen la interfaz. Para mí, Pharaoh es uno de los mejores títulos históricos de Total War en mucho tiempo.

08 Gamereactor España
8 / 10
+
Mecánica de batalla considerablemente mejorada. Muchos niveles estratégicos nuevos. Desafiante pero divertido.
-
Requiere un ordenador relativamente potente. Interfaz gráfica muy anticuada.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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ANÁLISIS. Autor: Kim Olsen

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