Toyota ha puesto en marcha una iniciativa de lo más controvertida. El fabricante está bloqueando muchas de las funciones de sus llaveros inteligentes y mandos para coches, obligando a pagar una suscripción de 8 dólares al mes para desbloquearlas. Como revelan en The Drive, los dueños de cualquier modelo de 2018 en adelante tendrán que abrir más la cartera para pagar la suscripción Remote Connect que les permita usar el mando de su coche.
Algo que ha ido ganando cada vez más tracción, ya que las funciones remotas se añadieron con los vehículos que salieron a la venta en 2018, que ya empezaron a incluir un año gratuito de prueba de Remote Connect. Ahora, una vez pasado ese tiempo de pruebas, numerosos conductores han descubierto que toca pagar para seguir pudiendo usar el 100% de sus mandos.
El descubrimiento ha hecho que los foros de Toyota Nation ardan como nunca, con propietarios informando de que todavía pueden usar la función de arranque en remoto, pero que los sistemas de inicio y bloqueo ya no están disponibles porque hay que pagar la suscripción en la aplicación correspondiente. Y son solo los primeros, porque las ventas desde 2018 han sido millonarias y, a medida que pase el tiempo, más y más se darán cuenta de que hay que pagar una suscripción para poder sacar el máximo provecho a sus vehículos.