Toyota es el mayor fabricante de automóviles del mundo, pero su presencia en la Fórmula 1 ha sido desigual, ya que debutó en 2002, pero nunca ganó un Gran Premio. Abandonaron la competición en 2009, debido a la crisis financiera. Quince años después, han vuelto... más o menos.
En octubre, la empresa japonesa anunció su regreso a la competición, pero lo hará con un socio, el equipo estadounidense de F1 Haas. Ambas empresas "compartirán experiencia y conocimientos, así como recursos": Toyota Gazoo Racing (su división de automovilismo e I+D) proporcionará servicios de diseño, técnicos y de fabricación a Haas, mientras que Haas ofrecerá experiencia técnica y beneficios comerciales.
El acuerdo, sin embargo, será paralelo al actual acuerdo de Haas con Ferrari, que seguirá fabricando los motores de los coches.
El anterior equipo de F1 de Toyota fue un fracaso
A pesar de su experiencia y músculo financiero, Toyota sigue sin crear un equipo propio, quizá recelosa del fracaso de su experiencia anterior, en la que logró trece podios pero ninguna victoria, y obtuvo como mejor resultado un cuarto puesto en el campeonato de constructores.
Al convertirlo únicamente en una asociación técnica, el acuerdo dará a Toyota la oportunidad de desarrollar sus conocimientos y habilidades sin asumir demasiados riesgos, mientras que MoneyGram Haas F1 Team (equipo estadounidense dirigido actualmente por el japonés Ayao Komatsu) se beneficiará de la ingeniería de Toyota.