El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles que se están haciendo los preparativos para que el presidente colombiano, Gustavo Petro, visite la Casa Blanca, lo que supone un brusco cambio diplomático pocos días después de que Trump pareciera contemplar la idea de una acción militar contra Colombia.
Los dos líderes hablaron por teléfono (su primera conversación desde las declaraciones de Trump del fin de semana) y Trump describió la llamada como respetuosa, diciendo que "apreciaba su llamada y su tono". Trump dijo que esperaba reunirse con Petro "en un futuro próximo" en la Casa Blanca, aunque no se ha fijado una fecha concreta.
Pocos días antes, Trump había dicho a los periodistas que una operación militar de Estados Unidos centrada en Colombia "me parece bien" tras la polémica incursión de Washington en Venezuela que desalojó del poder al presidente Nicolás Maduro. El comentario desató la alarma en Bogotá y en toda la región, especialmente después de que Trump acusara al gobierno de Petro de permitir el flujo de drogas ilegales.
Las relaciones entre Washington y Bogotá han sido tensas desde que Trump volvió al poder en 2025. El año pasado, Estados Unidos revocó el visado de Petro y le impuso sanciones a él y a varios funcionarios, en medio de fuertes desacuerdos sobre la cooperación antinarcóticos y la política regional en general.
Petro calificó la llamada de cordial e instó a reanudar el diálogo entre las dos naciones durante un mitin en Bogotá, aunque algunos colombianos protestaron por las amenazas anteriores de Trump, lo que refleja el persistente malestar aunque ambas partes muestren su voluntad de restablecer los lazos.