El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el lunes que Cuba se encuentra en "problemas profundos" a nivel humanitario y sugirió que los esfuerzos de Estados Unidos por influir en la isla pueden o no equivaler a una "toma de poder amistosa". En una conferencia de prensa en Doral (Florida), Trump señaló que el secretario de Estado Marco Rubio se está ocupando de la situación, y añadió que los problemas económicos y energéticos de Cuba son graves.
Como afirma Trump (vía USA Today) "Se está ocupando (de ello) y puede ser una toma de poder amistosa, puede no ser una toma de poder amistosa. En realidad no importaría porque están hasta los cojones... como se suele decir, de humos. No tienen energía, no tienen dinero".
El gobierno cubano no ha confirmado conversaciones con EE.UU., aunque los informes indican que puede haber conversaciones informales con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del ex presidente cubano Raúl Castro. Los exiliados cubanos de Miami han buscado históricamente el derrocamiento del gobierno de Cuba, en el poder desde la revolución de Fidel Castro.