Llevar un cargador portátil para cargar teléfonos inteligentes, tabletas y dispositivos de juego portátiles en vacaciones es algo habitual para mucha gente. Pero no todo el mundo es consciente de los riesgos de seguridad que entrañan, razón por la cual está prohibido utilizarlos durante los vuelos, y no pueden facturarse como equipaje (y normalmente tampoco pueden colocarse en el compartimento superior, sino que deben guardarse debajo del asiento de delante).
Ahora la CNN ofrece un ejemplo de lo mal que pueden ir las cosas cuando un vuelo de EasyJet de Hurghada (Egipto) a Londres se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en Roma después de que el personal se diera cuenta de que no sólo se había facturado una batería eléctrica, sino que se estaba utilizando para cargar un dispositivo. La compañía aérea declaró a la CNN que fue una decisión obvia y lamenta las consecuencias:
"La seguridad de sus clientes y tripulación es la máxima prioridad de easyJet, que opera su flota de aviones cumpliendo estrictamente todas las directrices de los fabricantes. Sentimos las molestias causadas por el desvío y el consiguiente retraso".
Los pasajeros acabaron pasando una noche en un hotel de Roma antes de llegar con un día de retraso. En resumen, recuerda no facturar bancos de energía y no utilizarlos en vuelo por tu propia seguridad y la de todos los demás.