Un trabajador de Konami ha sido arrestado en la oficina de la empresa en el barrio tokiota de Ginza tras agredir a un superior en la cabeza con un extintor de incendios. El agresor fue reducido por sus compañeros de trabajo, y la víctima se encuentra fuera de peligro en el hospital, aunque tuvo que ser intervenido de un traumatismo craneoencefálico, según informa el portal japonés Livedoor (gracias, Siliconera).
Según contó a la policía en el momento de la detención, el agresor habría sido víctima de abuso de poder por parte del agredido, y tenía la intención de acabar por su vida, por lo que será acusado de intento de homicidio.
Sin embargo, parece que la historia entre ambos empleados de Konami vuelve a sacar a la luz el espinoso tema del abuso de poder dentro del entorno de trabajo, algo especialmente acuciante en la sociedad japonesa. El agresor había acudido hace tiempo a recursos humanos quejándose de la situación, pero la decisión en aquel momento fue trasladarle a otro equipo diferente, sin tomar mayores medidas disciplinarias contra la actual víctima.
Al momento de escribir estas líneas, Konami no se ha pronunciado públicamente sobre los hechos.