Y luego decían que algunos juegos no pueden adaptarse a consolas de Nintendo porque no son suficientemente potentes. Bromas a parte, un fan de los trabajos de id Software ha tomado el clásico Wolfenstein 3D y lo ha puesto a correr sin ningún problema en una máquina completamente inesperada, una Game Boy Color.
Se trata de unos juegos clave del género de la acción en primera persona. Anders, que así se llama el programador que lo ha hecho, ha modificado el código para adaptarlo a la vieja portátil de Nintendo. Os mostramos un par de imágenes de su logro, pero todo el proceso ha quedado documentado en esta web junto a varias fotografías.
Tiene truco, por supuesto, ya que no corre de forma nativa si no que se apoya en un procesador externo al que está constantemente enchufado. También ha utilizado un cartucho no original de la máquina que ha sido adaptado convenientemente.
