Durante el pasado mes de diciembre, la comunidad eSports dedicada principalmente a Counter Strike llamada ESEA fue objeto de un hackeo masivo en el que quedaron expuestas más de 1,5 millones de perfiles de jugadores. El responsable exigió 100.000 dólares a la comunidad con el fin de evitar la filtración o venta de información a terceros, algo que desde ESEA se negaron a cumplir.
Desde el 27 de diciembre, el hacker amenaza con revelar datos comprometidos de los usuarios después de haber entrado en los servidores de juego. "Todavía estamos investigando, pero creemos que una gran parte de la información de los miembros de la comunidad de ESEA, incluyendo nombres de usuario, mensajes de correo electrónico, mensajes privados, IPs, números de teléfono móvil (para mensajes SMS), post de foros, contraseñas y respuestas a preguntas secretas podrían haber sido expuestas", explica ESEA en una publicación.
La comunidad asegura que desde entonces han trabajado en reparar el agujero de seguridad y están colaborando con el FBI para rastrear la localización del hacker. Sin embargo, no parece que sea un consuelo para todos aquellos cuyos datos se han filtrado.