La historia del poder se ha escrito siempre en páginas de verdad absoluta, caminando entre los hechos, la censura y la propaganda. Pero la llegada de internet y de las cámaras de foto y vídeo ha convertido a cada persona en un creador potencial de contenido, capaz de enfrentarse al relato oficial. Ahora que la censura a la antigua no funciona, el poder ha encontrado entre las debilidades del nuevo modelo una forma de rebajar la efectividad de la comunicación horizontal, la desinformación o 'fake news'.
Para enseñar a discernir ante la duda sobre si una noticia difundida en redes sociales o redes tradicionales es cierta o no, un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha creado un videojuego para navegador llamado Bad News que da totalmente la vuelta a la situación. El objetivo es convertirse en un "magnate de la desinformación y las fake news", cuenta el diario británico The Guardian.
Piden a los usuarios poner en marcha todas las tácticas y prácticas de manipulación que se usan habitualmente, como son la distorsión de la realidad, el uso de falacias, dividir a los grupos o desviar la atención sobre lo que no se desea. Hay que lograr acumular el mayor número de followers sin perder la credibilidad por el camino, ya que es necesario conservar una gran audiencia que después replique esas mentiras o verdades a medias.
Su intención es que la gente se dé cuenta de cómo trabajan medios, gobiernos, empresas y particulares hoy en día, y así tenga facilidades para detectar los intentos de otros de aplicarlas sobre ella misma. "La idea es que, una vez que has visto las tácticas y las has usado en el juego, crees una resistencia", ha dicho el director de Cambridge Social Decision-Making Lab, Sander van der Linden.
Si tenéis intención de aprender un poco más sobre la comunicación contemporánea, podéis jugar a Bad News gratis desde aquí. van der Linden va a llevar un recuento junto a un colectivo neerlandés para estudiar cómo va variando el comportamiento de la gente.
¿Crees que eres víctima de las fake news o estás a salvo?
