Rayman, el hombrecillo sin brazos, ni piernas, ni cuello, fue uno de los personajes de videojuegos más queridos de los noventa. El género de las plataformas estaba en la cumbre y Michael Ancel ponía en pantalla unos diseños y esquemas nunca vistos en los juegos nipones.
Con la llegada de los mundos poligonales, Rayman aguantó el tirón con algunos juegos de mucha calidad (uno de ellos, Rayman 2, recocinado hasta la saciedad). Pero Ubisoft y quizás las tendencias lo relegaron a pequeños cameos, hasta ahora.
Probablemente impulsado por el Renacimiento del género plataformero, impulsado por Wii y por los juegos de distribución digital, Rayman vuelve a sus orígenes literalmente, con Rayman Origins. Se llevó de calle a los asistentes al E3 por su bella presentación HD en dibujos animados, su humor aún más surrealista o su mecánica clásica. Durante la feria grabamos una porción de un nivel para compartirla con vosotros: