Una ballena jorobada ha quedado varada por tercera vez en bahías poco profundas de la costa báltica alemana, lo que suscita serias preocupaciones sobre su supervivencia. La ballena macho de unos 10 metros de largo, apodada Timmy por la playa de Timmendorfer Strand, parecía débil y enferma el domingo, con respiración reducida y escasa respuesta a las embarcaciones cercanas, según los científicos marinos.
Las autoridades establecieron una zona restringida de 500 metros para permitir que la ballena descansara y pudiera liberarse, pero los expertos afirmaron que el estado del animal se está deteriorando. Se cree que la ballena puede haberse herido con una red de pesca y haberse desorientado mientras seguía a los peces o debido al ruido submarino. Las aguas del Báltico, carentes de la sal y la nutrición adecuadas para las ballenas jorobadas, complican sus posibilidades de supervivencia.
Timmy fue avistada por primera vez en el Báltico el 3 de marzo y desde entonces ha quedado varada en múltiples ocasiones, a pesar de los esfuerzos de rescate que incluyen la profundización del canal y el guiado a través de aguas alemanas y danesas. Incluso si la ballena vuelve a liberarse, se enfrenta a un viaje de 310 millas para llegar a aguas atlánticas más seguras, lo que hace que el pronóstico sea "relativamente escaso", según Burkard Baschek, director del Museo Marítimo Alemán.