Google ha presentado Stadia como una visión clara del futuro de los videojuegos, en el que todo el catálogo estaría al alcance de tu mano con un clic y desde cualquier dispositivo, en cuestión de segundos y sin esperas a descargas o tiempos de carga. La única condición (además de pagar lo que corresponda en cada paso) sería tener una conexión a internet más o menos buena. ¿Y la tenemos?
La respuesta no está tan clara en un país como el Reino Unido. Un estudio ha llegado a la conclusión de que multitud de hogares necesitarían un cambio de plan hacia mayor ancho de banda para poder utilizar el servicio, especialmente la versión Pro con resolución 4K a 60 fps. Han consultado a 3.000 personas partiendo de las tres opciones que la propia compañía ha marcado en su servicio: mínimo de 10 Mb/se para alcanzar resolución 720p y 60 fotogramas por segunda. La estándar de 20 Mb/se para llegar a una calidad de 1080p y 60 fps con sonido 5.1. Y esa máxima actual de las 4K, HDR y 60fps, que requiere un mínimo de 35 Mb/s de conexión.
El estudio llevado a cabor por Broadband Genie y Eurogamer ha encontrado que un 83% de las personas encuestadas mostraban algo, bastante o mucho interés en Stadia, pero de estos casi un cuarto (22%) solo disponen de conexión ADLS o internet móvil, algo que apenas les daría para la versión mínima en el mejor de los casos. Un 17% más no llegaría a los 20 Mb/s y un 29% más tampoco alcanzaría la capacidad máxima. Datos teóricos, que no incluyen la velocidad efectiva ni el ancho de banda disponible en una vivienda.
No son datos catastróficos, queda claro que hay una mayoría de personas con capacidad para disfrutar del servicio en uno u otro estado, pero solo una minoría podría igualar los resultados que consiguen con un PC, una Xbox One X o una PS4 Pro.
