Una orden budista surcoreana presenta un monje robot para atraer a los jóvenes
Incluso las antiguas instituciones religiosas se ven obligadas a mantenerse al día, y ahora el monje robot ha hecho sus votos.
Las viejas tradiciones luchan por sobrevivir en nuestro mundo conectado e hiperglobalizado. Corea del Sur no es una excepción, y cada vez menos jóvenes visitan los templos budistas del país. Pero que el budismo sea antiguo no significa que no pueda modernizarse, y ahora The Korea Times informa de que un nuevo monje está listo para atraer a los jóvenes.
Se trata de la Orden Jogye, a la que se ha unido Gabi, y lo que hace único a este monje es que no es un ser humano, sino un robot. Como es habitual, Gabi también ha hecho votos, como dedicarse a Buda y a las enseñanzas sagradas y no hacer daño a nadie (ni a humanos, ni a animales, ni a robots). Seong Won, de la Orden Jogye, comenta la elección del nombre:
"Intentamos darle un nombre que no fuera demasiado difícil de pronunciar ni anticuado, y un nombre que representara la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo".
